Douleando

"Para cambiar el mundo hay que cambiar la manera de nacer". Michel Odent


"Hay dos cosas que al compartirlas no disminuyen, sino que aumentan: El Amor y el Saber"




martes, 27 de julio de 2021

Limites: Sí, pocos y adecuados

 Inspirado por el reportaje: https://www.lavanguardia.com/vivo/mamas-y-papas/20210725/7614385/imponer-limites-hijos.html


Muchas madres y padres me preguntan por los límites. A menudo porque consideran que ponen pocos. Otras veces porque no saben cómo ponerlos. Nadie me consulta si quizá está poniendo demasiados.

Y para mí, aquí está la clave. La vida tiene muchos límites "naturales": No podemos volar (y mira que estaría bien), no podemos correr tanto como nos gustaría, no podemos evitar tener hambre y sed, ni tampoco tener sueño. Tampoco podemos teletransportarnos (y ésto sí que sería fantástico, que se lo digan a cualquier criatura, y al padre o madre de esa criatura, después del tercer "cuánto falta" a los 3 minutos exactos de salir de casa con el coche).

Más allá de esos límites "naturales", hay límites que son fundamentales para la convivencia con otras personas: No podemos hablar tan alto como queramos, sobre todo si hay otra persona durmiendo. No podemos ( o mejor dicho no deberíamos) hacer daño físico o psicológico a otras personas. No podemos quitarle a otra persona algo que es de su propiedad. No podemos (o no deberíamos) invadir el espacio físico de otra persona. Éstos límites los peques los aprenden poco a poco, y sobre todo con el ejemplo. Es decir, cuando le BERREAMOS a nuestra criatura que ¡NO SE GRITA!!!... Igual el mensaje es un poco contradictorio. Cuando le pegamos porque ha pegado a otra persona, pues también enviamos un mensaje contradictorio (¿¿sólo podrás pegar cuando seas adulto??)

Todos los demás límites no tienen que ver con nuestro hijo o hija, sino con qué estamos nosotr@s dispuestos a admitir. En mi casa se da las gracias y se piden las cosas por favor. En otras casas esa convención social no es tan importante. En mi casa los niños y niñas pueden levantarse de la mesa e ir a jugar cuando lo necesiten. En otras casas sólo si se han terminado la comida... Y así podríamos poner mil y un ejemplos. 

¿Cuáles son los límites adecuados para tu hijo o hija? Aquellos que te permitan una convivencia serena y estar tú, como adulto responsable, a gusto con dicha convivencia. 

¿Y si son demasiados? Pues igual hay que rebajar espectativas y aprender a ser un poco más flexibles. Cuesta, pero se puede.

¿Algún "tip" útil? Sí, en el artículo que nombro arriba, dan muchos tips útiles, aquí os comento alguno de ellos:

1.- Impedir la expresión emocional NO ES UN LÍMITE: Decirle a un niño, a una niña, "no llores", o "no te enfades" tiene que ver con NUESTRA DIFICULTAD para aceptar la emoción de esa criatura en ese momento concreto. Si una criatura está frustrada, triste o enfadada, llora. Podemos acompañar ese llanto o ese enfado desde la serenidad, nunca impedirlo.

2.- Negar el cariño NO ES UN LÍMITE: "Si haces ésto mamá (o papá) no te va a querer", "No me gustan los niños que lloran", "Si te enfadas nadie va a querer ser amigo tuyo".... Ésto es chantaje emocional. Se llevaba mucho en la época de mis padres, y a veces me descubro haciéndole algo similar a mi hijo, así que en cuanto lo detecto le pido perdón y le repito una y otra vez que mamá le quiere SIEMPRE, haga lo que haga y sea como sea... Aunque lo que esté haciendo (su CONDUCTA, no su SER) no me guste o me enfade, él no es su conducta, es mucho más que eso. 

3.- Coaccionar, amenazar NO ES UN LÍMITE: "Si no haces ésto, voy a tener que quitarte X". Es mejor utilizar reglas consensuadas. En mi casa, cuando se rompe una regla, hay consecuencias, PARA TODOS. Consecuencias que hemos pactado y hablado (primero papá y mamá, y luego, ahora que Miguel también opina, también con Miguel). Lo ideal es hablar cuando el bebé aún es bebé, qué cosas estamos dispuestos a aceptar y cuáles no, y qué consecuencias nos parecen aceptables. Conforme vaya creciendo, incluirle en la discusión y aceptar sus sugerencias sobre qué consecuencia es aceptable ante una conducta determinada. 

4.- Bloquear las preguntas NO ES UN LÍMITE: Las criaturas tienen una curiosidad innata por ABSOLUTAMENTE TODO. Si no les dejamos preguntar, si no permitimos todo tipo de preguntas en casa, estaremos coartando esa curiosidad y será una fuente de frustración. 

5.- Castigar un error NO ES UN LÍMITE: Todos nos equivocamos, las criaturas también. Castigar el error activa un miedo a equivocarse que impide el aprendizaje y que paraliza la experimentación. 

Poner límites "a posteriori" no es lo ideal. Es cierto que a veces tenemos que hacerlo, pero deberían ser los menos. Igual que ponerlos en el momento del conflicto. Es mejor que nos calmemos todos y pensemos soluciones más constructivas. No se puede prever todo, y sí se pueden tener acuerdos de mínimos que sirvan para decidir juntos las consecuencias de nuestros actos.

¿Y yo que hago? Pues muchas veces, improvisar, pero siempre teniendo en cuenta una serie de premisas:

a) ¿La conducta es nueva? ¿Es algo que ha aprendido fuera de casa o tiene que ver con algo que ha visto en mí?: En conductas nuevas o aprendidas fuera de casa suelo ser más laxa, me paro más a explicar por qué no es aceptable en casa, pues a menudo ve que otros amiguitos o amiguitas no sufren ningún tipo de consecuencia por cosas que en casa no se permiten. 

b) ¿Qué pretendía con esa conducta? ¿Cómo puedo ayudarle a conseguir lo que quiere de una manera más constructiva?

c) ¿Cómo estoy yo? ¿Estoy cansada, hambrienta, enfadada por otra cosa, o estoy "en mi centro"?: Ésta para mí es la más difícil. Parar antes de reaccionar, DARME CUENTA de cómo estoy yo antes de reaccionar a una conducta de mi hijo.


¡Espero que os ayude!!


lunes, 26 de julio de 2021

¡¡Feliz día de los abuelos y abuelas!!

 Hoy no tengo nada interesante que decir. Agradecer que después de un año de pandemia, mi hijo puede seguir disfrutando de sus cuatro abuel@s y sus dos bisabuel@s... Y que nos duren mucho. Os dejo con dos frases geniales sobre los abuelos!!









jueves, 15 de julio de 2021

Negando la violencia obstétrica. Respuesta de El Parto es Nuestro al Comunicado del Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos

 https://www.elpartoesnuestro.es/blog/2021/07/15/respuesta-al-comunicado-del-consejo-general-de-colegios-oficiales-de-medicos-sobre-el-termino-violencia-obstetrica


Aquí tenéis la respuesta de El Parto es Nuestro. Quien quiera leerla íntegra, se puede acceder desde el enlace. Yo os quiero contar también cómo me siento, como médica, como mujer y como madre. 

Como médica me siento avergonzada. Negar que exista violencia obstétrica en España es como negar que existe violencia de género, o que existe violencia con un componente homófobo.

El término Violencia Obstétrica no es un "invento" de El Parto es Nuestro, ni de las mujeres que la han sufrido (si alguien duda de lo que han sufrido las mujeres, le invito a darse una vuelta por la parte de Relatos, en la web de El Parto es Nuestro: https://www.elpartoesnuestro.es/relatos

El término Violencia Obstétrica es el que utiliza tanto la Organización Mundial de la Salud como la Organización de Naciones Unidas para referirse a la violencia que sufren las mujeres en el contexto de la atención a su embarazo, parto y puerperio. Y ésta violencia existe en España. Por desgracia.

La actitud negacionista del Comunicado del CGCOM es vergonzosa por la poca empatía que demuestra con las mujeres que la han sufrido, por el empeño en proteger a los profesionales que, simplemente, NO ESTÁN HACIENDO BIEN SU TRABAJO... y por la falta de apoyo de otros profesionales que intentan hacer mejorar las cosas y se encuentran con muchísimas trabas en los servicios a los que pertenecen.

Quiero que conste que todas las socias de El Parto es Nuestro, muchas de ellas profesionales sanitarias, sabemos que hay muchísimas matronas, ginecólogos y ginecólogas, pediatras... que están luchando cada día por mejorar la atención a madres y bebés, que luchan día tras días por que las intervenciones sean mínimas y basadas en la evidencia científica. Sabemos que en muchos casos son también los profesionales víctimas de esa violencia institucionalizada ante la que no pueden hacer nada, o muy poco.

Desde aquí, como médica, quiero alzar la voz por todas esas amigas matronas, enfermeras, ginecólogas, pediatras, que han llorado en mi hombro por situaciones de violencia que han vivido en hospitales españoles, y de otros países (por desgracia la Violencia Obstétrica está generalizada, como bien nos relata la OMS, y es un auténtico problema en muchos países del mundo, no sólo en España).

Como médica, EXIJO al CGCOM que deje esa posición negacionista, que no permite ni siquiera cuestionar a los profesionales que no están cumpliendo con los estándares de calidad. Desde luego que no son la mayoría, pero son más de los que sería deseable, ya que en nuestra profesión, la medicina, la empatía y el centrarnos en el paciente deberían ser una parte FUNDAMENTAL de la práxis. Es estupendo que seamos uno de los países con menos mortalidad infantil perinatal. Es terrorífico que se practiquen más del doble de cesáreas recomendadas por la OMS. Es terrorífico que haya diferencias brutales entre comunidades, que una mujer extremeña tenga el doble de riesgo de acabar su parto en una cesárea, que una mujer vasca. Es terrorífico que nuestros niveles de episiotomías también superen con mucho las recomendaciones de la OMS.

Y es terrorífico porque muchas mujeres tienen cicatrices por operaciones que simplemente NO ESTABAN INDICADAS. No puedo comprender que éste tipo de actuación no se considere violencia. ¿Operar a alguien que NO LO NECESITA, no es violencia? 

En cuanto a las violencias más sutiles, casi mejor no hablamos. Porque todas las mujeres nos sentimos vulnerables en la consulta del ginecólogo, y más cuando estamos embarazadas. Y si ante esa vulnerabilidad lo que recibimos son malos modos, caras largas, desinformación e infantilización, sí, señores del CGCOM, nos sentimos violentadas... Sensibles que somos... Como mujer que afortunadamente no ha vivido esa violencia, agradezco a todos los profesionales con los que me he encontrado su empatía y su calidez, en especial a mis matronas y a las ginecólogas que me atendieron cuando me embaracé de mi hijo y cuando dí a luz en el Hospital de Torrejón. 

Negar la violencia implica que no creemos a la persona que nos cuenta que ha sido violentada. Señores del CGCOM, ¿de verdad no creen ningún testimonio de las mujeres que han sufrido Violencia Obstétrica? No me lo quiero creer. Necesito pensar que o no los han leído, o no los han escuchado... O simplemente como "las cosas siempre se han hecho así", ya están en parte anestesiados. Como mujer, me dan ganas de gritar, "hermana, yo sí te creo" a todas esas mujeres, a muchas de ellas las he acompañado como profesional, he llorado con ellas y me he enfadado con ellas... Y sí, también las he ayudado a poner reclamaciones, ¡porque hay cosas que no se pueden ni se deben tolerar!

Negar un problema que existe no sirve para que el problema desaparezca.

Como médica, como mujer, como madre, y sí, también como socia de El Parto es Nuestro, exijo una rectificación y la aceptación del problema como primer paso para solucionarlo. 




martes, 6 de julio de 2021

Abuso sexual infantil: Qué hacemos como padres, madres o profesionales cuando la prevención falla.




En el excelente curso que estoy haciendo sobre Ecología de la infancia (https://saludmentalperinatal.es/formacion-ecologia-infancia/), hemos tenido una clase sobre prevención del abuso sexual infantil (a partir de ahora, ASI).

Como sabéis, soy una gran defensora de la educación afectivo-sexual desde edades tempranas, como forma de prevención del ASI. 

Con respecto a la prevención, simplemente quiero dejar claro que SE PUEDE prevenir, y también SE PUEDE detectar de forma temprana el ASI.

En general tanto los bebés (sí, es horrible pero hay que hablar de ello porque pasa) como los niños y niñas, dan señales de que "algo" está pasando, ya sea con un familiar o con una persona que les cuida.

Pueden ser cosas muy sutiles, como que la criatura no quiera quedarse a solas con una persona con la que antes se quedaba sin problemas, o que aparten la cara cuando esa persona les intenta dar un beso.

En general quiero romper una lanza, una vez más, a favor de la capacidad de los niños y niñas para detectar qué personas son confiables y cuáles no lo son. Confiemos en nuestros hijos e hijas, si no quieren dar un beso, un abrazo, si no quieren quedarse con alguien, no les obliguemos a hacerlo. 

Por supuesto es fundamental que haya un apego seguro con la figura cuidadora, sea la madre, el padre u otra. Una criatura con un apego seguro, una criatura que ha sido bien criada, bien tratada, va a detectar un maltrato, un abuso, mucho antes que una criatura que ha sufrido negligencia o maltrato. 

Es URGENTE dejar de lado ciertas "convenciones sociales". Se habla mucho de poner "límites" a los niños y niñas... y demasiado poco de respetar los límites que ellos y ellas ponen.

 Si un niño de dos años NO QUIERE compartir un juguete, dar un beso, dar un abrazo... está poniendo un límite, está diciendo NO... Y hay que permitir esos "noes", porque son el gérmen de ese otro NO, del consentimiento, del respeto al propio cuerpo.

¿Y aprenderá alguna vez a compartir?

Por supuesto, los humanos estamos genéticamente predeterminados a la generosidad, al compartir. Podemos hablar de las consecuencias de no compartir, básicamente que las otras personas no compartan con nosotros... pero ojo con cómo lo decimos: "Si no compartes los otros niños y niñas NO TE VAN A QUERER"... ¿Para que nos quieran tenemos que traspasar nuestros límites? ¿Para que nos quieran tenemos que dar algo que no queremos dar?

Mucho cuidado con éstos mensajes.

 

Hoy, gracias a mi profesora Ana González Uriarte, que me ha permitido utilizar su magnífica clase, quiero ir un paso más allá. Cuando todo ésto ha fallado. 

Quiero daros pautas sobre qué hacer cuando un menor, tu hijo, tu hija, un sobrino o sobrina, una criatura con la que tengas contacto por tu profesión, os cuenta un episodio de abuso sexual.

 Creo que mi madre lo habría hecho mejor si hubiera tenido éstas pautas, yo lo habría pasado mucho menos mal cuando revelé en mi momento el abuso al que estaba siendo sometida por una persona de mi entorno, y el trauma habría sido al menos amortiguado por el convencimiento de que mi madre no sólo me creía, sino que en ningún caso me consideraba culpable, cosa que no tuve clara hasta mucho tiempo después, gracias a la terapia, y a conversaciones con mi madre de adulta.

 Deseo de corazón que nunca tengáis que utilizar éstas pautas, significaría que algo está cambiando, pero por desgracia la realidad del ASI es que seguimos detectando apenas la punta del iceberg. Espero que os sea útil.

Quiero dejaros claro que  ACTUAR ES LA ÚNICA MANERA DE PROTEGER.

No hablar, no contar, "dejarlo correr", el típico "tampoco es para tanto"... No funciona, y sé de lo que me hablo. Cuando no se actúa para apartar al abusador (lo nombro en masculino porque el 90% de los agresores son varones, y cerca del 85% pertenecen al entorno familiar o cercano), cuando no se actúa para evitar que la criatura se encuentre con el abusador, NO ESTAMOS PROTEGIENDO a esa criatura.

Si estamos escuchando a la criatura (o a la persona adulta) como profesionales, nos tenemos que regir por la necesidad de NO REVICTIMIZAR.

Hay que escuchar atentamente, sin interrumpir, evitar el interrogatorio, y especialmente no dirigir, no sugestionar.

Pediremos permiso para tomar notas a fin de ser lo más literales posible, copiando exactamente las expresiones de la persona que nos lo cuenta.

Es muy importante estar atentos al lenguaje no verbal.

 A la hora de responder, fundamental HACERLE SABER QUE LE CREEMOS, que nada de lo ocurrido es culpa suya, que sólo la persona abusadora es responsable de lo ocurrido.

Insistir en la VALENTÍA de contarlo, y en agradecer esa valentía, y la confianza que ha tenido en nosotros como profesionales.

Ser cautelosos a la hora de expresar nuestros sentimientos, y aceptar los de la persona abusada, ofrecer un abrazo o un contacto, como apretar la mano, y aceptar si la persona no los desea.

No nos corresponde ni juzgar ni investigar (a menos que seamos jueces o policías), y es fundamental ser claros y transparentes con la persona abusada. 

Sólo le podremos ayudar si hablamos con otras personas, si actuamos para evitar que lo que le ha pasado vuelva a ocurrir. Por supuesto será el mínimo de personas posible, le garantizaremos toda la discreción que el asunto merece, pero como hemos dicho antes: ACTUAR ES LA ÚNICA MANERA DE PROTEGER.

  

En resumen:

LE CREEMOS.

ESTÁ SIENDO MUY VALIENTE AL CONTARLO.

NO ES CULPABLE

VALIDACIÓN: Validar quiere decir que dejemos claro que TODAS las expresiones emocionales son válidas, todo lo que ha hecho (o no ha hecho) es válido, porque le ha servido para sobrevivir a una situación complicada y confusa, y en muchos casos dolorosa.

 

Como padres o madres puede ser muy complicado mantener la cabeza fría, y aún así es necesario, porque lo que hemos dicho como profesionales, vale también para los familiares.

 A menudo el problema es que la reacción de los familiares es más intensa que la del propio niño o niña, especialmente si es la madre la que descubre los abusos que realiza su pareja o ex-pareja (sea padre o no de la criatura).

 

Puede ser que la vergüenza y la culpa nos invadan y como padres o madres nos sintamos incapaces de proteger a nuestra criatura, e incluso que al no manejar dichos sentimientos seamos capaces de culpar a las víctimas.

No juzgo a nadie, a mi madre le pasó cuando le conté mi abuso, la primera pregunta que me hizo fue: "¿Y por qué le dejaste que te hiciera eso?". 

Yo tenía 10 años en aquel momento, y los abusos habían empezado cuando todavía tenia 9, mi abusador era un conocido de la familia de más de 60.

Como está claro, la pregunta no es para nada pertinente, y me hizo sentir mucho peor de lo que ya me sentía. Comprendo que mi madre no lo supo hacer mejor en ese  momento, y supongo que una de las cosas por las que deseaba escribir éste artículo es precisamente evitar a otra criatura que se sienta como yo me sentí. 

Supongo que como madre, como padre, NADA te prepara para escuchar algo así, y espero que éste artículo os ayude a manteneros suficientemente en vuestro centro para ser capaces de seguir las mismas pautas que aconsejamos a los profesionales.

La base es que CREEMOS a la persona abusada. Y desde la convicción de que nos dice la verdad, validamos sus emociones y buscamos ayuda.

La Fundación ANAR tiene una guía con distintos pasos que me parece sencilla y clara. Ante un ASI, el adulto a quien la persona abusada acude, especialmente si es su madre o padre, puede seguir éstos pasos:

Lo primero que hay que hacer: Tranquilizarle y desculpabilizarle. Lo que ha ocurrido no es culpa suya, sino de la persona que ha utilizado sobre él su situación de poder
 Hay que acudir con el/la menor a un centro médico, a poder ser un Hospital y preguntar por la sección de Pediatría Social para que le exploren y hagan un parte de lesiones (en el caso de que las haya, a veces no las hay, pero es aconsejable que lo valore un pediatra en cualquier caso, para proceder a la denuncia posteriormente).
Con el parte de lesiones, acudir a denunciar la situación a cualquier comisaría cercana
 Contar con el apoyo de profesionales de la psicología que ayuden al niño o niña a elaborar la situación que ha vivido para que no le haga daño en un futuro

 

Como persona abusada, os aseguro que lo que más me importaba era qué pensaban mis padres de mí y que me creyeran. Todo lo demás, aunque importante, porque como hemos visto sólo actuando podemos proteger, es mucho menos importante que esa primera reacción de confianza, de serenidad, de que la criatura tenga claro que TÚ eres la persona adulta, y TÚ te vas a encargar de protegerle contra viento y marea.

Aquí unos cuantos recursos, para saber más:

 

https://www.guardiacivil.es/es/servicios/violenciadegeneroyabusoamenores/abusosexualmenores/index.html

 

https://www.anar.org/abuso-sexual-padres/

 

https://www.anar.org/abuso-sexual-menores/

 

https://www.savethechildren.es/actualidad/abuso-sexual

 

https://elpais.com/sociedad/2021-02-23/casi-la-mitad-de-los-abusos-sexuales-a-menores-son-cometidos-por-un-familiar.html

 

 

 

lunes, 28 de junio de 2021

Feliz día a todas las PERSONAS que aman a las PERSONAS.

Un recuerdo de por qué el día del Orgullo LGTBIQ+ es un día para recordar que TODOS somos personas con Derechos Humanos, independientemente de nuestro sexo, raza, religión o preferencia sexual, y que el AMOR es AMOR. ¡¡Feliz día para todos, todas y todes!!












jueves, 17 de junio de 2021

Un proyecto genial para fomentar el autoconocimiento del cuerpo femenino

 Hace un tiempo os hablé de un libro estupendo sobre la menstruación: "La regla mola". Las mismas autoras han lanzado recientemente otro libro que se llama "Tu cuerpo mola".

Como sabéis, soy una fan absoluta de los libros de divulgación sobre educación afectivo-sexual. Los dos libros del proyecto menstruita son especialmente recomendables. Son claros, sencillos, fáciles de utilizar tanto por las propias niñas como por las madres o padres. Yo el libro de "La regla mola" se lo he regalado ya a todas mis sobrinas, y el siguiente va a ser el de "Tu cuerpo mola". Creo que muchas madres se beneficiarán de los ejercicios que propone éste libro, ya que las mujeres en general tenemos un gran desconocimiento de nuestro propio cuerpo. Espero que os gusten tanto como a mí. Os dejo la web del proyecto, super recomendable toda ella: https://www.menstruita.com/

Y las imágenes de los dos libros: 





¡¡¡Pues eso, que los disfrutéis!!!


jueves, 10 de junio de 2021

Trabajo infantil. Vergüenza del mundo. 12 de Junio, día contra el trabajo infantil.

 Inspirada por el excelente artículo de Laura Olías en eldiario.es (https://www.eldiario.es/economia/trabajo-infantil-aumenta-mundo-primera-vez-decadas-oit-unicef_1_8020365.html?mc_cid=2385689ee7&mc_eid=4a412f26ec)

, me hago eco de ésta terrible noticia. 

Hoy tenemos cerca de 160 millones de niños y niñas (más niños, más en zonas rurales, más en África) trabajando en el mundo, según el primer estudio conjunto de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y UNICEF, con datos del 2020. El aumento de la pobreza provocado por la pandemia, y especialmente por las distintas actuaciones de los gobiernos ante la misma, probablemente agudice el problema, vista la situación de muchos países. 

Es el primer retroceso en la reducción del trabajo infantil en el mundo en las dos últimas décadas, desde que la OIT comenzó a medir periódicamente su influencia. Hay más niño y niñas trabajando hoy que hace cuatro años. 

El trabajo infantil tiene importantes riesgos vitales para las criaturas, que condicionan su desarrollo y pueden provocar enfermedades. Guy Ryder, director General de la OIT declara: "No podemos quedarnos impasibles mientras se pone en riesgo una nueva generación de niños". Más de 79 millones de niños y niñas están haciendo trabajos peligrosos para su salud. 


Henrietta Fore, directora de UNICEF propone instar a los gobiernos y a los bancos internacionales de desarrollo a que den prioridad a las inversiones en programas que permitan a los niños salir de la fuerza de trabajo y regresar a la escuela, así como en programas de protección social que faciliten esa labor a las familias". 

No hace tanto que los niños y niñas en España también tenían que dejar la escuela para trabajar, los abuelos y los padres de muchos de nosotros nos lo recuerdan. La bisabuela de mi hijo no pudo ni aprender a leer y escribir, porque hacía "falta en casa", para cuidar a sus hermanos. 

¿ Y qué podemos hacer cada uno desde nuestro pequeño rincón, me pregunto?

Sabemos que las cifras no han aumentado de manera aleatoria, en África han pasado de tener 72 millones de criaturas trabajando en 2016 a los 92 millones de 2020. En la actualidad hay más niños y niñas trabajando en el África subsahariana que en el resto del mundo. En los Estados Árabes se ha duplicado, de 1,2 millones a 2,4, y en Europa y Asia Central (sí, hay países de Europa en los que el trabajo infantil existe) de 5,5 millones hemos pasado a casi 8,3.

Asia y Pacífico, así como Latinoamérica y el Caribe habían conseguido reducir sus cifras, aunque con lo que me cuentan muchas amigas latinoamericanas, el empobrecimiento por la pandemia hace prever que las cifras vuelvan a aumentar. 

Sabemos que hay muchos niños y niñas, especialmente en Asia Central, empleados prácticamente como esclavos por conocidas marcas de ropa. 

Más del 70% de los niños y niñas afectados por el trabajo infantil se dedican a la agricultura. El trabajo infantil de un menor en un campo de cacao de Costa de Marfil puede quedar muy cerca de nuestra bolsa de la compra... 

Quizá empezar a comprar en tiendas de Comercio Justo, que luchan contra el trabajo infantil, sea una opción para empezar a hacer algo desde nuestro pequeño rincón. 

Quizá asegurarnos de comprar más productos locales, no sólo hace un favor al medio ambiente, sino que disminuye la explotación infantil. 

Quizá hacer una pequeña investigación sobre qué marcas de ropa todavía utilizan trabajo infantil, y hacerles boicot desde las Redes Sociales también sea una manera de solidarizarnos con esos niños y niñas. 

Hay cosas que funcionan, como una mayor inversión en educación, en mejores trabajos para los adultos, y una mayor seguridad de las cadenas de producción internacionales. Exijamos a los gobiernos que han firmado la Agenda 2030 que cumplan sus compromisos con los niños y niñas, uno de ellos es eliminar el trabajo infantil para el año 2025.