Douleando

"Para cambiar el mundo hay que cambiar la manera de nacer". Michel Odent

domingo, 9 de agosto de 2015

Semana de la lactancia materna...

Espléndido artículo al que no tengo nada que añadir, espero que os guste tanto como a mí:

http://www.eldiario.es/ayudaenaccion/Lactancia-materna-combatir-desnutricion-coste_6_416868319.html

Lactancia materna: combatir la desnutrición a coste cero

Del 1 al 7 de agosto se celebra la Semana Mundial de la Lactancia Materna, cuyos beneficios para reducir la desnutrición infantil son indiscutibles
Según la OMS, la lactancia materna desde el primer día de vida y hasta los dos años, podría salvar alrededor de 800.000 vidas infantiles al año
Algunos expertos como Orton afirman que "invertir en la promoción de la lactancia materna, es una de las intervenciones de salud con mejor costo-efecto disponibles"

Del 1 al 7 de agosto se celebra la Semana Mundial de la Lactancia Materna, promovida por la Alianza Mundial pro Lactancia Materna ( WABA), y cuyo tema de este año se enfoca en las mujeres trabajadoras y en la protección de sus derechos de lactancia materna en sus lugares de trabajo. Sin embargo, la lactancia materna también es una herramienta importante para mejorar la seguridad alimentaria y combatir la desnutrición infantil en zonas rurales y desfavorecidas, motivo por el que, en Ayuda en Acción, nos hemos enfocado en este tema para celebrar esta semana. 
Según el Mapa del Hambre de la FAO, hay cinco niveles de países según el porcentaje de población que esté afectada por desnutrición. Para la FAO, el hambre es sinónimo de desnutrición crónica. Ayuda en Acción trabaja en países de nivel muy alto (porcentaje de desnutrición mayor del 35%), como Haití; alto (porcentaje de desnutrición de entre el 25 y el 35%), como Mozambique, Etiopía y Uganda; y moderadamente alto (porcentaje de desnutrición entre el 15 y el 25%), como India, Nicaragua, Guatemala y Bolivia.
Para hacer frente a estos altos niveles de desnutrición, nuestro trabajo se centra en el fomento de la seguridad alimentaria. Se promueve, por ejemplo, la agricultura familiar con enfoque agroecológico, para la producción de alimentos sanos y nutritivos. Se intenta convertir a la propia familia en sistema vital para su producción y reproducción, intentando que su alimentación no dependa de otros, y así poder reducir unos niveles de pobreza extrema que rondan, en promedio, el 30%. Este trabajo, los hacemos bajo el paraguas de una estrategia, que es la de potenciar el propio ejercicio individual y colectivo del Derecho Humano a la Alimentación (“Todas las personas tienen derecho a un nivel de vida adecuado que les asegure, así como a su familia, la salud y el bienestar, en especial la alimentación, vestido, vivienda, atención médica y los servicios sociales necesarios”), haciendo incidencia para que sea la sociedad civil la que se organice y exija el cumplimiento del mismo.
En esta estrategia, de convertir a la familia en el principal motor de su desarrollo y garante de su propia seguridad alimentaria, la lactancia materna juega un papel fundamental. Permite la seguridad alimentaria para los 140 millones de bebés que nacen cada año. No existe ningún alimento tan nutritivo y accesible para el bebé, como la leche materna. Con una lactancia materna a demanda –dar la leche materna a demanda significa dar las tomas con la frecuencia y duración que el bebé quiera, independientemente de cuando haya realizado la última toma y el tiempo que haya durado–­, está asegurada la nutrición y el desarrollo del bebé sin necesidad de ningún otro alimento, al menos, en los seis primeros meses de vida.
Imagínese un menú que cambia  para adaptarse al medio ambiente y a la naturaleza. ¿Hay agentes nuevos infecciosos que rodean al bebé? La leche materna le va a proveer de los anticuerpos para protegerlo. Es como un menú que cambia para cubrir las necesidades de cada niño/a, y que también cambia de composición con la edad del bebé. No tiene la misma composición la leche materna al nacimiento del bebé, que cuando este tiene un año… y no solo se adapta en composición sino también en cantidad, en función a la demanda de éste. Por este motivo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda unalactancia exclusiva hasta los 6 meses de vida del bebé, y continuar luego con una lactancia más alimentación complementaria –cualquier alimento que el bebé comienza a tomar pasados los 6 meses; será siempre complemento a la leche materna, que seguirá siendo su principal fuente de alimentación–al menos hasta los 2 años. Los Derechos de la Niñez también hacen énfasis en la lactancia materna como una manera de asegurar la nutrición infantil y la de sus familias, y con una mención especial, para que esté contemplada en todos los programas de seguridad alimentaria.
La lactancia materna es una importante herramienta contra la desnutrición infantil. Foto: Salva Campillo - Ayuda en Acción
La lactancia materna es una importante herramienta contra la desnutrición infantil. Foto: Salva Campillo - Ayuda en Acción
Los beneficios de la lactancia materna, además de para los bebés, son de provecho para las madres, las familias, las comunidades, y para nuestro planeta.

Beneficios para los bebés

  • Reduce la mortalidad infantil.  Según la OMS, la lactancia materna desde el primer día de vida hasta los dos años, podría salvar alrededor de 800.000 vidas infantiles al añoAlgunos estudios apuntan que es posible evitar el 16% de las muertes neonatales mediante la leche materna desde el primer día de vida de los lactantes, una cifra que puede aumentar al 22% si la lactancia materna comienza durante la primera hora después del nacimiento. El calostro –la primera leche producida tras el parto– satisface todas las necesidades nutricionales del recién nacido. Tiene grandes propiedades antivirales, contiene agentes que atacan a las bacterias, fortalece el sistema inmunológico de los bebés y es una importante fuente de vitamina A.
  • Reduce las enfermedades infantiles. Los bebés que toman leche materna producen mayores niveles de anticuerpos como respuesta a las inmunizaciones infantiles. La leche materna ayuda a prevenir alergias hacia los alimentos y respiratorias, infecciones del tracto urinario o diabetes, tanto en la niñez como en la edad adulta.
  • Y, sobre todo, reducción de enfermedades intestinales. La incidencia de diarrea es hasta 14 veces mayor en bebés alimentados con leche de fórmula, frente a los amamantados.
  • Promueve la crianza con apego. La lecha materna es básica a la hora de promover la creación del vínculo entre la madre y el bebé, tan necesario para su vida.

Beneficios para las madres y las familias

  • Reduce la posibilidad de padecer osteoporosis y anemia. Las madres con una lactancia prolongada reducen significativamente la posibilidad de padecer osteoporosis y anemia. Esta última es una enfermedad que padecen muchas madres tras el parto, fundamentalmente en países con altos índices de desnutrición, alcanzando cifras de hasta el 60% de las mujeres recién paridas.
  • Ahorro de tiempo. Las mujeres ahorran tiempo en la preparación de los alimentos para su bebé.
  • Ahorro económico. El coste de la leche materna es cero. No es necesario comprar leche, ni ninguno de los accesorios necesarios para administrarla. La alimentación con leche de fórmula puede consumir  de un 20% a un 90%  del ingreso familiar en los países en desarrollo. A esto hay que añadir  los costes de la medicación para los bebés que están enfermos. Pero, no solo las madres y bebés se benefician de la leche materna; el coste de la alimentación artificial puede significar que otras personas de la familia no puedan consumir alimentos nutritivos que les permitan mantenerse saludables.

Beneficios para la Comunidad y el Planeta

  • Asegura una alimentación de calidad para el bebé, sea cual sea la situación económica de la comunidad y de los hogares. Con la leche materna, se rompe la relación de dependencia que existe entre la alimentación del bebé y los recursos económicos de que disponga su familia.
  • Rompe la dependencia de la leche artificial. Muchas comunidades han constituido bancos de leche para ayudar a las madres en situación de pobreza. Cuando estos bancos distribuyen ocasionalmente latas de leche de fórmula, perpetúan la pobreza. La madre podrá recibir una lata y con esto perder su propio suministro de leche materna... y la lata se acabará pronto.
  • Beneficio medioambiental. La leche materna no produce desperdicio. Cada madre que amamanta reduce el problema de contaminación y de la disposición de basura. Mientras se amamanta no se necesita utilizar ni la tierra, ni el agua, ni metales, ni plásticos, ni combustible, ni utilizar dinero o depredar al medio ambiente. La leche materna ayuda a proteger la naturaleza. La Sociedad Argentina de Pediatría pone algunos ejemplos sobre esto: para hacer las mezclas de leche en polvo, y esterilizar y lavar los biberones y tetinas, se utiliza mucha agua. 1 kg de leche de fórmula infantil representa la deforestación de 12,5 m2 de bosque. Si todos los bebés fuesen alimentados con leche artificial, se necesitarían 86.000 toneladas de estaño para producir 550 millones de latas etiquetadas con 1.230 toneladas de papel. Los biberones, las tetinas y equipos relacionados requieren que se utilice plástico, vidrio, hule o silicona.
Para conseguir estos beneficios en las comunidades en las que trabajamos, desde Ayuda en Acción fomentamos la lactancia materna en todos los programas de seguridad alimentaria. En un ámbito familiar, y principalmente entre las futuras madres, se les intenta dotar de la mayor información posible sobre sus beneficios en diferentes cursos formativos, así como brindarles apoyo posparto, imprescindible para asegurar un buen desarrollo de la madre y el bebé. Sin un crecimiento de la lactancia materna, es difícil reducir los niveles de desnutrición en los países empobrecidos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario