Douleando

"Para cambiar el mundo hay que cambiar la manera de nacer". Michel Odent

viernes, 21 de noviembre de 2014

Día mundial del niño (con retraso)

Ayer fue el Día Mundial del Niño. No voy a hablar de la situación de la infancia en los países en vías de desarrollo, los miles de huérfanos del Ébola, los millones de niños que sufren hambre y viven en situaciones de extrema pobreza. Para informaros sobre ésto, podéis mirar en la estupenda web de Aldeas Infantiles SOS o de UNICEF (http://www.aldeasinfantiles.es/Conocenos/Pages/default.aspx, http://www.unicef.es/cooperacion-internacional).
Hoy quiero hablar de una situación mucho más sutil, pero no por ello menos dramática. Y lo voy a hacer echando mano del humor. Voy a daros 7 maneras para corregir a vuestro marido desobediente:

Cómo actuar si mi marido es desobediente

Manejar y educar a un marido desobediente puede ser complicado y de lo más agotador para el otro cónyuge, pero si tenemos ciertos principios claros, veremos que nos será mucho más fácil.
  1. No se negocia: cuando el marido está en pleno momento de acción no se puede negociar con él. El otro cónyuge no puede negociar con el comportamiento  y debemos mantenernos firmes ante nuestras directrices.
  2. - Las normas claras: no podemos esperar a que un marido se porte bien si no tenemos normas. Debemos establecer las normas de la familia y las debemos hacer cumplir en todo momento, sin excepciones.
  3. Actuar rápido: cuando el marido desobedece no podemos perder ni un minuto de tiempo y debemos actuar de manera inmediata. Por ejemplo, si le decimos que no más televisión y que vaya a hacer la colada, como hemos acordado y el marido no lo hace, debemos parar automáticamente la televisión y llevarlo a su cuarto.
  4. Riñas y llanto: lo normal es que el marido llore cuando su autoridad no pueda con la del otro cónyuge. No porque llore tenemos que perdonarlo o ablandarnos, pues le enseñaríamos a usar las lágrimas de cocodrilo.
  5. - Provocaciones, mejor no entrar: cuando el marido se empiece a quejar no le podemos seguir el juego porque gana tiempo para ahorrarse sus obligaciones. Debemos pasar a actuar rápido.
  6. Disciplina en todo y todos los días: los maridos, y concretamente los maridos desobedientes, tienden a mejorar cuando están acostumbrados a hacer una cosa. Por ello, es siempre mejor que tengamos unas rutinas establecidas y que las sigamos a diario.
  7. Autoridad positiva de los cónyuges: los maridos que se comportan de esta manera es porque, en su interior, no se sienten seguros y los padres debemos ayudarlos con nuestra actitud.
Supongo que si en lugar de "marido" pusiera "mujer", alguna feminista se me echaría encima... Como pone "marido", asumimos que es un texto humorístico... pero si pone "niño" (como en el original, cogido de una conocida web de consejos para padres... sí, sólo he cambiado la palabra "niño" por la palabra "marido" y la palabra "padres" por "cónyuge"), probablemente a todos nos parecería bien. 
¿Por qué seguimos considerando a los niños ciudadanos de segunda? ¿Por qué no les tratamos con el mismo respeto que reservamos a nuestro cónyuge o a cualquier otro adulto? ¿Por qué la "obediencia ciega" sigue siendo un valor en nuestra sociedad?
Los que me conocéis sabéis que yo no soy precisamente "obediente". Y me alegra mucho desobedecer cuando considero que se está cometiendo una injusticia. Me temo que vivimos en un país de adultos demasiado obedientes... quizá sea el momento de volvernos más niños y empezar a desobedecer. ¿No sería genial que los banqueros "desobedecieran" a sus jefes y devolvieran el dinero público a las personas que están penando con sus hipotecas? Por ejemplo.... 

2 comentarios:

  1. Te dejé un premio en mi blog, echa un vistazo.

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  2. http://naceunadoula.blogspot.com.es/ Por aquí lo encuentras.

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