Douleando

"Para cambiar el mundo hay que cambiar la manera de nacer". Michel Odent

miércoles, 18 de septiembre de 2013

Tu bebé lo necesita. Tú también


Esta es la frase que se encuentra debajo de: Babies´r us, en todos sus folletos y en todas sus tiendas. Asumo que intenta hacernos creer que todos los artilugios absolutamente inútiles (cuando no contraproducentes) que se venden en las tiendas son cosas que realmente el bebé y sus papás (en este caso creo que se refieren más a la mamá) NECESITAN.             
Curiosamente, lo que más necesita un bebé no sólo es gratis, sino que es insustituible, por muchos trastos que compremos en el Babies´r us o similar.  Un bebé necesita básicamente una mamá. Una mamá con las necesidades cubiertas, buen nutrida y serena, que esté dispuesta a alimentarlo, cogerlo, acariciarlo y mimarlo cuando el bebé lo pide (no cuando el pediatra, la enfermera, las abuelas, o la vecina del 5º que ha tenido tres hijos y sabe mucho… le dicen que “toca”). El papá, o pareja (o amiga, o acompañante) de la mamá, es importante en tanto en cuanto provee a mamá lo que necesita, pero no nos engañemos, los primeros meses el bebé quiere más a mamá, y la explicación fisiológica es clara, mamá tiene TODO LO QUE ÉL/ELLA NECESITA, incluida la comida. 
Y no, la comida, como han demostrado a la saciedad estudios como los de Harlow o Bolwby, no es lo más importante para el bebé (ni para el bebé humano, ni para las crías de los primates ). La PRESENCIA de la madre, su contacto, sus caricias, su voz (esa voz que ha escuchado desde el útero), su corazón… es todo lo que el bebé necesita, sobre todo en sus primeros meses.
Lo primero que distingue nuestro ojo es el rostro humano, y ese rostro es lo que más estimula nuestro desarrollo cerebral. El bebé no necesita que le pongamos en la pantalla del ordenador el baby Einstein, necesita que le miremos, que le pongamos caritas, que le hablemos, que estemos PRESENTES cuando estamos con él/ella. 
El bebé, para que se desarrolle bien su espalda y su propiocepción (la percepción de sí mismo, es decir, saber dónde está cada parte de su cuerpo) no necesita una hamaca ergonómica con auto-mecedora, necesita nuestros brazos, necesita que lo carguemos y que lo llevemos cerca de nuestro cuerpo. Esto lo sabe cualquier fisioterapeuta, lo saben muy bien las instructoras de porteo y la gente de Red Canguro... pero a muchos pediatras se les ha olvidado y siguen recomendando poner al niño en una superficie dura y sin contacto piel con piel ("Va mejor en el carro", le han llegado a decir a alguna madre... que con muy buen criterio inmediatamente cambió de pediatra)
El bebé no necesita la lámpara de colorines que refleja estrellas en el techo para dormir, ni necesita una cama de diseño y última generación (por supuesto también auto-mecedora). El bebé necesita a su lado el cuerpo de un adulto, o al menos escucharlo en la misma habitación. Para el bebé, cuando oscurece, la presencia del adulto es la única garantía de que va a estar seguro y protegido si se duerme. 
El bebé no necesita un "set de biberones y chupetes" (a menos que su madre elija, bien informada y acompañada, no darle de mamar). Un bebé cuya mamá quiere amamantarlo, “sólo” necesita que su mamá se sienta apoyada, comprendida, que los profesionales sanitarios seamos capaces de ayudarla si tiene dificultades, necesita que todo su entorno esté quitándole trabajo a su mamá para que ella pueda dedicarse a darle de mamar todas las veces que necesite. Lástima que en Babies´r us no vendan permisos maternales y paternales más largos, ni te contacten con personas que te puedan echar una mano en casa sobre todo los primeros meses del puerperio…

En definitiva, un bebé no necesita COSAS. Necesita PERSONAS a su alrededor. Personas amorosas, pacientes y serenas que puedan darle la bienvenida al mundo, que puedan ESTAR realmente con él/ella, que sean capaces de aceptar  y acompañar su llanto, de celebrar su risa, de darle calor y contacto cada vez que lo necesite…  Como vemos, lo que un bebé y su mamá necesitan no se vende en ninguna parte,  quizá como sociedad tengamos que revisar qué nos ha pasado para considerar más importantes las cosas que a las personas. A los bebés no les pasa, tienen la mala costumbre de dormirse mejor en brazos de otro ser humano que en la cuna ergonómica… ¿Por qué será?

2 comentarios:

  1. Qué bonita entrada... Qué suerte que los bebés aún saben lo que verdaderamente es importante, y nos quieren a nosotros, sólo a nosotros, sin cosas y artilugios alrededor, sólo a nosotros...

    Y qué eslogan más desafortunado, desde luego.

    Un abrazo.

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    1. ¡Muchas gracias! Es que me llegó mi sobrina el otro día con el folleto del dichoso sitio y cuando vi la frase, y vi los miles de artilugios que vendían... Me hirvió la sangre. Porque la industria es inteligente, sin duda, y apelan a lo que más queréis las madres, que es a vuestros hijos. Y os venden cosas que los niños NO NECESITAN (es más, algunas son contraproducentes)... Y no sigo, que me enciendo otra vez. Como bien dices, aprendamos de los bebés que aún saben lo que es verdaderamente importante!! Un abrazo enorme!!

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