Douleando

"Para cambiar el mundo hay que cambiar la manera de nacer". Michel Odent

sábado, 13 de julio de 2013

Por qué no aplicar el método Estivill

Gracias a blogs como éste: https://www.tetatet.es/blog/, encuentro auténticas joyas. Como siempre, agradecer sus enseñanzas a todas esas madres comprometidas, a esos padres comprensivos que apoyan a sus mujeres y las acompañan, y a todos esos niños que sólo desean dormir acompañados... como es lo natural. La joya que he encontrado hoy es una página argentina que abre con un párrafo de Anna Freud:

"Mantener un contacto íntimo y cálido con el cuerpo de otra persona mientras se concilia el sueño es una necesidad primigenia y connatural a todo niño... La necesidad biológica del lactante de la presencia constante del adulto que lo cuida ha sido completamente ignorada en la cultura occidental, donde se expone a los bebés a largas horas de soledad, debido a la idea errónea de que es más saludable que los pequeños duerman ... solos. "
Anna Freud

Os aviso, el vídeo que hay al principio me ha hecho llorar, y desear morder al dichoso Estivill (y eso que ya lo había visto en alguna otra ocasión). 
Ojalá cada vez haya más páginas como ésta, que denuncien el "método". Por mi parte, confesar que, como muchos médicos de mi generación, comencé aconsejando el Método Estivill. Porque nos contaron que era saludable que los niños se hicieran "independientes", porque mis padres me sacaron de la habitación con cuatro meses, como a todas mis hermanas, porque no había leído lo suficiente... En mi caso, yo nunca lloré y por lo visto conmigo "fue fácil"... mi hermana sí lloró, pero afortunadamente nadie les había dicho a mis padres que era bueno "dejar llorar", así que la atendían... después se demostró que tenía terrores nocturnos, y precisó incluso medicación. Con la pequeña fue aún más fácil porque ya dormíamos las tres en la misma habitación... y en el fondo los niños son adaptables, ellos sólo necesitan sentirse seguros, sentir que hay alguien que los acompaña, si no son papá y mamá, aceptan a las hermanas mayores sin mayor problema.
Por suerte, en mi trabajo como médico rural, me encontré con mucha gente a la que le parecía absurdo no dormir con los niños: " Si es que duermen mejor, doctora", me decían... Y finalmente dejé de "meterme" donde no me llamaban, pensando que cada quien era libre de dormir como le diera la gana. Hasta que encontré a Inés (¡¡nunca te podré agradecer lo suficiente, Inés!!!), una mamá "diferente", que quería dar teta a demanda, en lugar de quitarla lo antes posible, que quería dormir con su hijo y me preguntaba si conocía las normas de colecho seguro, que me aconsejó los libros de Carlos González y Rosa Jové... Y ahí empezó mi cambio. Ahí empecé a leer más, a interesarme por los últimos hallazgos de la neurociencia, ahí descubrí la teoría del apego (si queréis leer un artículo especialmente bueno, mirad en éste enlace: http://www.despiertaterapias.com/psicolologia/blog-de-psicologia-estamos-geneticamente-programados-para-el-carino/)... Y luego llegó mi pequeña maestra, mi ahijada Vera, que, gracias a la lucha de sus padres contra viento y marea, gracias al empeño de su madre de no separarse de ella (a pesar de lo que le decía todo el mundo), me demostró que lo que dicen "los expertos" no es verdad. Ella es más independiente que la mayoría de niños de su edad. Es ella la que ha pedido "dormir en su cama" de vez en cuando... antes de cumplir los 3 años. Y hoy, que es su cumpleaños, le regalo este artículo, a ella y a todos los niños cuyos padres y madres siguen peleando contra el convencionalismo de que "los niños tienen que dormir solos porque es mejor para ellos".  Mi deseo es que todos los que tenemos alguna responsabilidad en el mundo sanitario, lleguemos a quitarnos la venda de los ojos y dejemos de mirar al niño como "un percentil", "una enfermedad", o "una rabieta"... Volvamos a mirar a nuestros pacientes a los ojos, volvamos a mirar a los niños y a sus padres. Os aseguro que aprenderemos mucho.

2 comentarios:

  1. Me encantan tu blog. Yo lucho por criar a mi hija con apego, en contra de mi entorno, así que me gusta leerte y sentirme acompañada.

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    1. Me alegra muchísimo, ojalá los sanitarios aprendamos que nuestro trabajo consiste realmente en acompañar a nuestros pacientes, niños y adultos, para que se mantengan lo más sanos posible. Y en la salud de los niños (y también de los adultos, ¡qué caramba!), el apego, una crianza respetuosa, el contacto, la caricia... ¡son tan necesarios!! ¡¡Un abrazo y mucho ánimo en la lucha contra el entorno, tu hija te lo agradecerá!!

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