Douleando

"Para cambiar el mundo hay que cambiar la manera de nacer". Michel Odent

lunes, 15 de abril de 2013

La muerte de los inocentes

Como ya es habitual, las palabras que yo no encuentro, la frase que no sé cómo ordenar, los sentimientos de dolor e impotencia que me invaden... los encuentra, ordena y explica mi admiradísima Ibone Olza. Os copio su última entrada que para mí no tiene desperdicio. Un abrazo.


Matanzas de inocentes

Francisco_de_Goya,_Saturno_devorando_a_su_hijo_(1819-1823)Tantos niños y niñas muriendo asesinados por sus padres o madres en las últimas semanas en este país…Se me encoge el corazón y me pregunto porqué esta crisis no es una urgencia, porqué no debatimos sobre que está pasando con la crianza en nuestro entorno, con las parejas que se rompen, con los destrozos de la terrorífica educación emocional vigente. Me niego a aceptar que estas muertes sean inevitables.
En las guardias que hago como psiquiatra, uno de los motivos más frecuente de consulta  en Urgencias son los intentos de suicidio. Muy a menudo la razón que ha desencadenado la tentativa autolítica es una ruptura sentimental: te deja tu pareja y te quieres morir. Un clásico. ¿Es inevitable sentirse así de mal? No lo creo en absoluto. Pienso que ese sentimiento tan doloroso casi siempre tiene que ver sobre todo con una lamentable educación recibida que hace pensar que el amor tiene que durar toda una vida y que fuera de la pareja no hay vida (como prueba la terrible pregunta de si has rehecho ya tu vida que todo el mundo te suele hacer tras una separación o divorcio). Una educación patriarcal muy perjudicial que te enseña que quien te ama deseara estar contigo siempre y que si un día deja de desearte sexualmente es porque algo has, habéis hecho mal. Casi nadie explica en las escuelas la fisiología del deseo ni nada parecido, claro, y así nos va. Hay infinitas maneras de amar y ser amado, pero eso apenas se enseña ni se nombra.
Lo peor es cuando en medio de ese doloroso corazón partido la rabia se desplaza hacia el o la ex-. Son las ganas de hacerle daño, mucho daño, darle donde más le duela. “Si yo sufro que ella o el sufra también, para siempre, de por vida“. “Como yo pienso que este dolor nunca se me va a pasar y como nadie me acompaña ni me ayuda a superar este dolor comienzo a pensar en cómo hacerle más daño a mi ex-“. Hasta llegar al mayor horror: asesinar a los propios hijos, tal vez suicidándose después. La maté porqué era mía, los maté porque eran míos.
¿Porqué no pensamos  más en cómo prevenir estas muertes? ¿Porqué no invertir muchísimo más en prevención? En educación emocional, sexual, sentimental. En  servicios de apoyo real a personas que atraviesan una ruptura sentimental y a menudo sólo encuentran refugio en el alcohol o las drogas. En mediación familiar. En explicar a madres y padres que sus hijos e hijas les necesitan a los dos por igual. En terapias.
No soy ninguna experta en la materia, no sé de prevenir violencia de género ni de los mecanismos tan complejos que a veces desencadenan la tragedia. Pero creo que hay cosas sencillas que tal vez todos podemos hacer, sobre todo si un o una familiar, amigo-a, compañero de trabajo o vecina, atraviesa una ruptura sentimental con hijos de por medio. Estar disponibles, ofrecer escucha, ayuda real. Sostener, escuchar, acompañar. Preguntar como se siente, hacerle ver que si nos dejan de amar o desear o si dejamos de amar o desear, no somos malos, el otro u otra tampoco lo es. Ir más allá. Proteger, cuidar. Ofrecer acompañamiento, ayuda real con los niños. Decir cosas como: puedo quedarme cuidando a tus hijos o hijas, o acompañarte si te encuentras fatal. O bien si te dan ganas de matarte o matar a alguién pide ayuda, vete a urgencias, busca quien te escuche, no estés solo-a…No lo hagasEs normal sufrir porque nadie te enseñó a afrontar el desamor cuando llega, pero todo pasará, tu vida vale más que todo esto, y la de tus hijos o hijas o la de tu ex igualmente. Su vida no es tuya, por mucho que tu seas su padre o su madre. Escuchar entendiendo que cada ruptura sentimental tiene no dos, sino infinitas versiones. Ayudar a los padres o madres a buscar ayuda profesional especializada, efectiva y real.
Expertas, expertos: ¿qué más podemos hacer?

4 comentarios:

  1. acertadísimo y durísimo. Son las víctimas finales y lo peor es que no tenemos herramientas reales para prevenirlo

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    1. Me temo que ni siquiera hay voluntad de prevenirlo. En el fondo todo tiene que ver, a mi modo de ver, con esta sociedad que nos hemos montado, una sociedad individualista, en la que "todo vale", y en la que las personas se consideran propiedades de usar y tirar, principalmente las mujeres y los niños. Creo que en nuestra mano está criar a nuestros hijos de otra manera e inculcarles otro tipo de valores. ¡Mientras hay vida hay esperanza!! Un abrazo, Ruth!!

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  2. Esto es realmente espantoso, yo no se que sucede con la gente, cada ves me da mucho mas miedo,sobretodo atentar contra la vida de un seres tan indefensos,tan bulnerables...ademas que un hijo esta por sobre cualquier cosa. realmente siento que esta sociedad esta cada dia peor que falta muchisima educacion, como tu dices hacer algo real contra tanta violencia. excelente post muchos besos
    http://flashlovee.blogspot.com/

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    1. Como le decía a Ruth, creo que la mejor manera de hacer algo real es empezar por nuestro "pequeño mundo", mejorando nuestro lenguaje, incluyendo a nuestros hijos en nuestras actividades cotidianas, en fin, criando de otra manera y buscando el respeto por encima de todo. Un abrazo, Danny!!

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