Douleando

"Para cambiar el mundo hay que cambiar la manera de nacer". Michel Odent

jueves, 3 de mayo de 2012

Baby boom o lo que NO se debería hacer...

Por una vez, y sin que sirva de precedente, me abstendré de dar mi opinión, quiero copiaros las opiniones de profesionales más cualificados y preparados que yo:

“Baby Boom”, opinan los profesionales

Por Fco. José Pérez Ramos
Coordinador del Proyecto de Humanización de la Atención Perinatal en Andalucía (PHAPA)
Con 904.000 espectadores de audiencia “Baby Boom” acaba de vender una visión de la atención al parto que dista mucho de las recomendaciones recogidas en la Estrategia de Atención al Parto Normal del Ministerio de Sanidad, la Organización Mundial de la Salud y diversas sociedades científicas y profesionales. 
Culpar a la cadena no es admisible. Se ha limitado a reproducir un formato “importado” y con cierto éxito en otros países. Sin lugar a dudas contaba con el visto bueno de usuarias/os, profesionales y del propio centro hospitalario. Sin duda alguna todos/as confiaban en que lo estaban haciendo lo mejor posible.
Pero tampoco me cabe duda de que desde el punto de vista de las instituciones (Ministerio, Consejerías de las CCAA…), de las sociedades científicas y profesionales, asociaciones de mujeres y de todos los sectores implicados en laEstrategia de Atención al Parto Normal, algo (o mucho) no estamos haciendo bien.
Sorprende la naturalidad con la que se aplican prácticas no recomendadas y no se aplican las que sí lo están. Haciendo una revisión superficial de las buenas (y no tan buenas) prácticas aplicadas en los partos documentados, resultaría una lista bastante desequilibrada. Por la mejor parte, la presencia del acompañante (aunque no siempre) es la más clara a favor de lo positivo. Pero en el otro platillo de la balanza hay que situar un sinfín de ellas: amniotomía rutinaria, posición mantenida en litotomía, no libertad de movimientos, vía venosa de rutina, corte precoz del cordón umbilical, separación precoz del recién nacido, no inicio precoz de la lactancia, breve contacto piel con sábana (que no con piel), pujos dirigidos y en Valsalva, dirigismo en cuanto a las decisiones maternas (epidural, colecho), falta de intimidad, ambiente poco adecuado (luz, ruido…).
No quiero dejar recaer toda la responsabilidad en los/as profesionales que actúan en este docudrama. No me cabe la menor duda de que han actuado lo mejor que sabían y podían (salvo ciertas actitudes y frases desafortunadas). Esta ha sido y parece que sigue siendo la forma de trabajar en el ambiente hospitalario para la atención al parto.
Hasta hace algunos años (en nuestro entorno) casi nadie dudaba de que era la adecuada. Hoy quizás somos más los que tenemos claro que no es así. De ahí el esfuerzo que se está realizando para que las cosas cambien. Pero a la vista de los resultados, sin demasiado éxito. “No me cabe en la cabeza” que no hubiera nadie en el hospital que cayera en cuenta de que lo que se iba a ofrecer causaría el revuelo que está causando. Nada más ver el primer avance ofrecido por “La Sexta” hace unas semanas, me quedó claro lo que iba a ver y lo que iba a ocurrir.
Algo no estamos haciendo bien si esta es la imagen que ofrecemos en una cadena nacional a cerca de un millón de televidentes. Cinco años de trabajo no han resultado suficientes y habrá que reflexionar seriamente acerca del camino a tomar. Quizá la televisión pública tendría la responsabilidad de ofrecer contenidos alternativos (ya lo ha hecho en alguna ocasión). Quizá no se están haciendo todos los esfuerzos necesarios en la difusión de la Estrategia, en la formación de profesionales, en la implicación institucional de los Servicios de Salud y equipos de gestión de los hospitales. Quizá, y esta es mi más dolorosa opinión, los derechos de las mujeres siempre acaban quedando en un segundo plano.
Terminar mi reflexión personal con aquello de que “no hay mal que por bien no venga”: lo ocurrido tiene que ser una oportunidad para mejorar las estrategias encaminadas a la mejor atención al parto posible en un contexto donde la evidencia científica y la opinión y derechos de las mujeres sean el referente inexcusable.
Pd. Aún nos quedan algunos programas por ver. Quizá tengamos oportunidad de sorprendernos.
Un saludo,
Fco. José Pérez Ramos


Y una opinión más: 

Violencia BABY obstétrica BOOM televisada

¿Cómo ver un programa de televisión en el que sabes se demuestra el maltrato a parturientas y recién nacidos?¿Merece la pena verlo? Si lo veo, ¿estoy siendo cómplice de esa violencia? Si no lo veo y callo, ¿estoy siendo cómplice con mi silencio? ¿Y si la gente que lo ve no percibe la violencia?¿Y si alguna mujer piensa que eso es normal y decide callar su malestar por la misma razón? Y si decido verlo, yo que he sido víctima de esa misma violencia en mis tres partos, ¿estaré exponiéndome una vez más a un dolor que no quiero sentir más?
Todas esas preguntas rondaban por mi cabeza desde que supe que iban a emitir un reality show filmado en ”una de las maternidades más prestigiosas de Europa” según decía la voz en off.
Finalmente he visto la mitad delprimer  programa, no he soportado seguir viendo más.
Y ahora tengo otras preguntas. ¿Cómo hacer entender a esas profesionales quepiensan que el parto hay que “hacerlo” que eso es violencia? ¿Cómo explicarles que con sus prácticas ponen en serio peligro la vida de madres y bebés? ¿Cómo preguntarles hasta cuando piensan usar palabras como “señora” para referise a mujeres de parto?¿Cuando se darán cuenta del daño que hacen cuando dicen cosas como “túmbate si puedes” ,”¿cómo vienes así de apuradita?”,”dóblame las piernitas“,”te voy a molestar ahora un poquito“, “¿me estás asustando?¿cuántos kilos has engordado?“,”eso no lo hagas“, “cambia el aire“,”yo te voy a llevar la contraria, tu cuerpo va a querer hacer todo lo contrario, hazme caso a mi“? (frases textuales escuchadas en los dos primeros partos).
¿Cómo explicar a esas profesionales que dicen “me da muchísima rabia cuando un parto se tuerce, aunque tu no termines de hacer el parto, y lo tenga que hacer el ginecólogo, lo importante no es quien lo haga sino que la mamá y el bebé estén bien” que si a la mujer le hacen el parto no va a estar bien? Que los partos no se hacen, se acompañan, y como mucho se atienden. Y que cuando se tuercen casi siempre es precisamente por culpa de intervenciones como acostar a la parturienta, administrarle goteros y fármacos sin indicación real, hablar o asustar a la madre haciendo que se bloquee su parto…
¿Como decirles que cuando afirman que “la matrona tiene que ser una buena acompañante, tienes que hacer la mujer sienta que su parto es suyo, y que tu lo único que haces es reconducirla cuando pierde los papeles” que una mujer de parto nunca jamás podrá “perder los papeles” (incluso si una matrona se pasa un buen rato preguntándola donde demonios ha puesto su última analítica mientras la mujer intenta soportar las contracciones acostada, como se ve en el programa) o, que si  parece que lo hace será porque los profesionales que la atienden los han perdido mucho antes?
Los partos no se hacen, los pujos no se dirigen. A las mujeres de parto, y a  cualquier persona, despojarle de su ropa, ponerle un camisón de hospital, y sentarle en una silla de ruedas significa o equivale a decirle: estás enferma. ¿Cómo se le puede decir a una mujer que quiere la epidural y que no ha traído la última analítica: “no la tienes…lo que vas a molar en el parque  cuando digas yo parí sin epidural“? ¿Cómo se le puede decir a una mujer con una contracción de parto que se mueve mientras intentan ponerle la anestesia raquídea ”no puedes hacer eso“? ¿Como se debe sentir  la parturienta que a duras penas puede responder pidiendo disculpas: “lo siento, no lo puedo evitar”?
No puedo transcribir más. Siento tristeza al ver como las recomendaciones de la Estrategia de Atención al Parto Normal elaboradas por el Ministerio de Sanidad todavía son una utopía en la mayoría de los partos. Siento de verdad que el cambio sólo llegará el día que todas las profesionales perciban la violencia que ejercen con su ignorancia, probablemente desde el desconocimiento quiero pensar, pero violencia al fin y al cabo. Cómo, ¿cómo hacerselo ver? Y mientras no lo vean, y la sociedad en su conjunto no lo perciba, ¿que hacemos con la mayoría de mujeres que se encuentran con esa violencia en sus partos?¿Cómo ayudarles a ellas y a sus bebés?
Me gustaría pedir que retiren la emisión de Baby Boom. Me gustaría que ese único programa emitido hasta la fecha en el futuro sólo se pueda ver en las escuelas de enfermería, matronería y medicina para ilustrar todo lo que no un parto no debe ser, lo que no hay que hacer, lo que un día se entenderá que es violencia obstétrica televisada. Ojalá sean ellos y ellas, la inmensa legión de profesionales que ya se han unido en la defensa del parto respetado los que se lo hagan ver.

4 comentarios:

  1. Deberíamos de recoger firmas para que estas practicas violentas e inhumanas desaparezcan de los protocolos hospitalarios!

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    1. En principio ya no deberían estar en los protocolos hospitalarios, la Estrategia de Atención al parto normal es del 2006... pero los españoles somos así de chulos y no nos leemos ni lo que recomienda nuestro Ministerio de Sanidad... En fin...

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  2. Tristemente el segundo programa, a mi parecer, ha superado con creces al primero.
    "Te vamos a poner un enema" fue lo más suave que escuché... me consuelo pensando que a pesar de que se realicen practicas rutinarías que deberíamos saber ya que no favorecen el parto, quizás estos profesionales sigan pensando que son las únicas.
    Lo que realmente me duele, como persona,como mujer y sobre todo como matrona, es que se maltrate a las mujeres. Que se sea capaz de decir a una chica de 19 años, que perdió otro hijo que de qué tiene miedo?? Y la riña de la gine, que en lugar de la enhorabuena le regaña diciendo que su hijo ha estado a punto de morir por su culpa.
    No tengo palabras para la matrona de nombre precioso, que quizás debería dedicarse a vender pasteles.
    Sería también creo una buena idea acabar con tanta tecnología que hace que las matronas estén con la mujer sólo en el expulsivo,y el resto del tiempo las vigilen desde una pantalla. Para esto haría falta más personal está claro.
    Gracias por tu blog Teresa, me encanta leerte

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    1. Gracias a tí por leerme!! Yo me he negado a verlo y estoy desaconsejando vehementemente a todas mis amigas embarazadas, y a las embarazadas de la Escuela que monté en el centro de salud, que lo vean. El otro día, una amiga médico que parió por cesárea a su primera hija me decía que lo había visto y que no le parecía para tanto... Ya le dije que ahí estaba el problema, que los sanitarios nos acostumbramos a la violencia obstétrica y lo consideramos "lo normal"!! En fin, a seguir en la brecha, haciendo las cosas lo mejor posible dentro de nuestras posibilidades, y por lo menos asegurándonos que "en nuestro turno" somos personas que acompañan a personas!! Un abrazo, compañera!

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