Douleando

"Para cambiar el mundo hay que cambiar la manera de nacer". Michel Odent

jueves, 24 de julio de 2014

Creciendo juntos...

Hace poco descubrí el último libro de Carlos González, Creciendo Juntos:
creciendo juntos. de la infancia a la adolescencia con cariño y r espeto-carlos gonzalez-9788499983370

Como de costumbre, es un libro basado en la mejor evidencia científica disponible, en algún capítulo casi demasiado científico. Aunque yo he disfrutado con la discusión de por qué no se puede medir qué estilo parental es mejor, igual a algún lector o lectora menos familiarizado con el lenguaje estadístico le puede parecer un capítulo pesado. Si es así, ¡saltadlo! Lo mejor viene después. En todos sus libros Carlos es para mí la perfecta combinación entre humor y rigor científico, éste también es una estupenda colección de reflexiones hechas desde el sentido común (mi marido suele decir que es el menos común de los sentidos, y estoy de acuerdo con él), el humor y la mejor de las evidencias científicas posibles.
Habitualmente en sus libros no hay "recetas" ni "métodos" (aunque algún padre y alguna madre me ha hablado del "método" de Carlos González... que según ellos consiste en dejar al niño que haga lo que le de la gana. Yo no puedo sacar esa conclusión de ninguno de sus libros. Tampoco de éste). Cada capítulo tiene su miga, pero quizá el capítulo que más me ha gustado es el dedicado al famoso Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad.
Os animo a leerlo, sobre todo a los que tenéis niños que ya andan y hablan. ¡Un abrazo!

jueves, 10 de julio de 2014

Vergüenza...

Hoy comparto con vosotras el excelente artículo de Claudia Pariente, Fair Play en Pediatría. Y siento vergüenza porque cada una de las palabras que dice son verdad. Porque las sociedades supuestamente científicas a menudo están vendidas a la industria (la láctea, la farmacéutica... ¡hasta la ortopédica, por Dios!). Y sé que yo soy de los profesionales que no se venden (al menos conscientemente), que buscan la evidencia científica allí donde haya que hacerlo, que buscan otra manera de hacer las cosas... Y sé que cada vez somos más, y mejores, y que nos apoyamos unos a otros, que nos mandamos actualizaciones, que cuando descubrimos un nuevo protocolo, un nuevo estudio, una nueva aplicación... pues nos la mandamos, la compartimos, la expandimos.... Pero lo que dice una mamá en los comentarios es verdad: Ninguna madre debería saber más que su pediatra. Ninguna madre debería tener que discutir lo que hace con su hijo (sobre todo cuando lo que hace con su hijo cumple los criterios de la OMS!!). Sé que poco a poco los profesionales que no nos vendemos iremos a más, sé que es una lucha que se gana desde dentro... pero creedme que a veces desgasta!! Un abrazo, y espero que os guste!!

Fair play en pediatría

Las madres no pedimos mucho cuando vamos al pediatra. 
Un trato educado es lo básico. Pero un mínimo de actualización y evidencia detrás de cada consejo, también se agradece. 

Muchas madres me preguntan por qué los pediatras dan consejos tan desafortunados si existe un montón de información en Internet, en su propia página web, que es fácil de leer y difundir en las consultas de pediatría. Por qué se sigue diciendo que los bebés deben "descansar" entre toma y toma un mínimo de 2-3 horas, que deben mamar 10 minutos de cada pecho. Por qué se les da tablas como ESTA a las madres, y de forma tan vergonzosa el sello de la AEP (Asociación Española de Pediatría) comparte esquina con el logo de una famosa industria láctea. 

Me preguntan por qué acaba de salir un documento que - a pesar de que existe evidencia suficiente para debatir sobre el tema- vuelve a señalar el colecho como posible causa de muerte súbita... Cientos de preguntas que nos hacemos a diario a las madres y nos hacen visitar desconfiadas a los médicos de nuestros hijos, a cambiar una y otra vez de facultativo porque NO NOS PODEMOS CREER, que el pediatra tenga las cosas menos claras que una sencilla mamá. 


Es verdad que no todas las madres están atentas a la información científica que la propia página web de la AEP difunde. Es cierto que no todas las madres buscamos datos en profundidad y que muchas confiamos y empezamos a dar fórmulas de ayuda y papillas con 4 meses porque así nos lo han indicado. Confiamo. Creemos. Y es que, la normalidad debería ser poder asistir con confianza al pediatra, sin hacernos un máster en salud-infantil.  Seguir las indicaciones del pediatra debería ser lo habitual, pero también debería serlo que el pediatra nos ofrezca unas indicaciones en línea con las buenas prácticas. 

Es cierto también que muchas madres abusamos de los servicios de la seguridad social y que las consultas están abarrotadas de emergencias que no lo son, de casos que no requieren otra cosa de descanso y sopita de pollo, de niños que podrían curarse solo con mimos y estar en casa. Aunque ese es otro tema del que hablaré en otro post, -desempoderar a las madres tiene estas consecuencias entre otras- entiendo perfectamente la situación de un médico que no tiene más de 5 minutos para "atender" al niño que viene. ¿¿¿Qué se puede hacer en 5 minutos??? por mucha buena voluntad que tenga, por muchas horas que pase leyendo sobre las nuevas prácticas, por mucho que intente cumplir con su juramento hipocrático: Es imposible hacerlo con calidad. Y aunque hay pediatras maravillosos y gente que día a día se juega su puesto ignorando a la industria, el común de los profesionales prefiere mirar hacia otro lado. 

Pero no hablemos de los casos particulares, sino de la Sociedad que los acoge. Las madres no podemos dejar de observar que algo raro pasa en la AEP. Las madres no somos tontas. Nos damos cuenta de que repartir a TODAS las madres un papelito con consejos nutricionales donde se indica un YOGUR específico de una marca específica, no es casual. Que cuando nos dicen que tome CEREALES (de caja; no arroz o sopita de pasta) y nos citan una a una las marcas que podemos comprar, incluso antes de los 6 y 5 meses, no es coincidencia.  Que cada vez que nos dicen que a nuestro bebé se le pasarán los "cólicos" si le damos el tarrito X -azúcar + manzanilla en polvo- algo raro está pasando. 

Recientemente me llegó una nota de prensa que me pareció escandalosa. FENIL, la Federación Nacional de Industrias Lácteas,  de forma clara y contundente nos informaba a los periodistas que el consumo de lácteos estaba bajando drásticamente en las familias y que de alguna forma tenían que volver a reforzar la creencia de que los lácteos eran imprescindibles y buenos. Y que para ello, era vital dirigir su campaña a los pediatras para que estos a su vez, actúen como parte importante de su técnica de ventas. Por ello, patrocinaban el Congreso Extraordinario de Pediatría. 

¿¿¿Asqueroso??? ¿ Inmoral? ¿de Vergüenza? 

Buscando cómo es posible que una industria sea tan cara dura y una sociedad científica permita semejante barbaridad y acepte sin ningún inconveniente venderse, vender su ética y ofrecer así información sesgada y manipulada, me  metí en la web del Congreso y encontré esta joya. No falta ninguno. Ahí tenéis las respuestas.




Más info:

DIMITE EL 60% DEL COMITÉ DE LACTANCIA MATERNA DE LA AEP

Plataforma NO GRACIAS

Revuelo en la Asociación Española de Pediatría

¿Por qué falla la lactancia?

martes, 8 de julio de 2014

Indomable...

Este mes va de videos inspiradores... Me encantó esta película, y especialmente esta canción. Me parece muy importante dar a nuestras hijas una visión positiva de la femineidad (y quizá recordarnos esa visión a nosotras mismas!!). Pues eso, mujeres indomables (y hombres que nos acompañáis y celebráis esa "indomabilidad"), ¡a correr, a volar, a cabalgar con el viento!!


viernes, 4 de julio de 2014

Hacer las cosas "como una chica"

No necesita comentarios... me encantaría que lo vierais con vuestras hijas, con vuestros hijos, con vuestros compañeros... ¡Gracias por compartirlo, Arantza!!



viernes, 27 de junio de 2014

Conectando con mi doncella

Estoy haciendo un curso sobre arquetipos femeninos, y esta semana es la semana de conexión con el arquetipo de la doncella.(Si queréis saber más sobre el curso, os dejo la página: http://mujerciclica.com/) La doncella es nuestra niña interior, es la que fuimos y la que todavía somos. Es el momento de jugar, de cantar, de reír... En el curso, se nos propone escuchar la canción de Madonna "Little Star". Os confieso que me he emocionado escuchándola, y me apetecía compartirla con vosotros. Me parece una canción preciosa para cantarla a nuestra niña, a nuestro niño interior, para cantarla a nuestros hijos e hijas. ¡Espero que os guste tanto como a mí!







Little star

Never forget who you are
Little star
Never forget how to dream
Butterfly
God gave a present to me
Made of flesh and bones
My life, my soul
You make my spirit whole
Never forget who you are
Little star
Shining brighter than all the stars in the sky
Never forget how to dream
Butterfly
Never forget where you come from
From love
You are a treasure to me
You are my star
You breathe new life
Into my broken heart
Never forget who you are
Little star
Never forget how to dream
Butterfly
May the angels protect you
And sadness forget you
Little star
There's no reason to weep
Lay your head down to sleep
Little star
May goodness surround you
My love I have found you
Little star
Shining bright
You breathe new life
Into my broken heart
Never forget who you are
Little star
Shining brighter than all the stars in the sky
Never forget how to dream
Butterfly
Flying higher than all the birds in the sky
Never forget who you are
Little star
Never forget where you come from
From love
Little star
Little star
Little star
From love.


Pequeña estrella

Nunca olvides quién eres
Pequeña estrella
Nunca olvides como soñar
Mariposa
Dios me dio un regalo
Hecho de carne y hueso
Mi vida, mi alma
Llenas todo mi espíritu
Nunca olvides quién eres
Pequeña estrella
Brilla más que todas las estrellas en el cielo
Nunca olvides como soñar
Mariposa
Nunca olvides de donde vienes
Del amor
Eres un tesoro para mí
Eres mi estrella
Suspiras nueva vida
Dentro de mi roto corazón
Nunca olvides quién eres
Pequeña estrella
Nunca olvides como soñar
Mariposa
Que los ángeles te protejan
Y la maldad se aleje de tí
Pequeña estrella
No hay razón para llorar
Junta tus manos y duerme
Pequeña estrella
Que la bondad te arulle
Mi amor te he encontrado
Pequeña estrella
Brillando fuertemente
Suspiras nueva vida
Dentro de mi roto corazón
Nunca olvides quién eres
Pequeña estrella
Brilla más que todas las estrellas en el cielo
Nunca olvides como soñar
Mariposa
Vuela más alto que todas las aves en el cielo
Nunca olvides quién eres
Pequeña estrella
Nunca olvides de donde vienes
Del amor
Pequeña estrella
Del amor
Pequeña estrella
Del amor.

lunes, 23 de junio de 2014

Ciclos vitales femeninos, farmaindustria o cómo convencernos de que estamos enfermas:


En los próximos días, he decidido hacer una serie de artículos sobre la evolución de la mujer a lo largo de la vida. 
En mi experiencia profesional como médico de familia, he tenido la oportunidad de observar que se medican de manera excesiva muchos procesos que, si se analizan detenidamente, son normales y fisiológicos. La avaricia de las farmacéuticas, y nuestra propia desconexión de nuestros instintos y procesos naturales han propiciado que, sobre todo las mujeres, seamos blanco fácil de la publicidad y de la hipermedicación innecesaria, especialmente en los procesos específicamente femeninos, la menstruación, el embarazo y parto, y la menopausia. 
Como mujer, he sufrido esta medicación por un ovario poliquístico, una enfermedad crónica según todos los tratados de ginecología y endocrinología… Una enfermedad crónica que ha sanado mejorando la dieta, haciendo visualizaciones, y reconciliándome con mi propia sexualidad… Tras más de diez años de tratamiento hormonal que no tuvo ningún efecto en el número de quistes ni en la recuperación de la función de mis ovarios.
Puedo ver en parte la mano del patriarcado en estas circunstancias. Cuando hablamos de las madres, y en la experiencia que tengo de acompañar a madres que han deseado parir de manera diferente, me ha quedado clara una cosa: Una mujer que pare es poderosa, luchará por su cría en cualquier circunstancia, y el vínculo que se crea en los primeros momentos tras el parto es tremendamente importante y fundamental para el desarrollo de otros vínculos a lo largo de la infancia y la vida adulta. Quizá por esto todas las culturas guerreras han hecho lo posible por interrumpir a la madre y separarla del niño lo antes posible (para profundizar en esto aconsejo los excelentes libros de Michel Odent, “la función de los orgasmos” y “el bebé es un mamífero”).
Una mujer menopáusica también es poderosa. Cuando está conectada con su cuerpo, cuando se siente bien consigo misma, es una mujer sabia, que tiene guardados los recuerdos del arquetipo femenino, tiene mucho que contar y es capaz de acompañar amorosamente a otras mujeres. Por eso a la sociedad patriarcal le interesa convencerla de que es una enferma. De que “eso que siente” son “desarreglos”, que algo no va bien en su interior, que ya no es útil, puesto que ya no es fértil.
Pero hay otras formas de vivir la menopausia: En las tribus de nativos americanos, había un consejo de “abuelas”, a él pertenecían las ancianas menopáusicas que cuidaban de sus nietos. Ellas decidían si se iniciaba o no una guerra contra otra tribu. No los hombres, las mujeres, pues se consideraba que ellas eran las que mejor podían decidir sobre la vida, pues ellas la traían al mundo.
Creo que nos iría de otra manera si los países “civilizados” adoptáramos la costumbre de los “salvajes” pieles rojas. Pero a nuestra sociedad violenta y a nuestra cultura de la muerte no le conviene escuchar a las ancianas.
Dejo para el final a la doncella, a la mujer fértil, pues sobre ella se abaten multitud de intereses en esta sociedad de consumo. La mujer occidental está obligada a permanecer delgada, joven y hermosa por los siglos de los siglos ( si no quiere ser descartada como ·”anciana inútil”). Su menstruación, aunque ya no sea tabú, tampoco es respetada. 
Y puedo demostrarlo fácilmente: “¿a qué huelen las nubes?”, “con Támpax “no te enterarás” y los demás “no sabrán” que tienes la regla”, “libérate de la menstruación”… todos los mensajes de los anuncios tienen el mensaje implícito de que la menstruación es algo sucio, maloliente, intrínsecamente malo, que hay que esconder a los demás y a una misma. 
Los ritmos femeninos son negados sistemáticamente. Ninguna empresa acepta que muchas de sus trabajadoras, pueden ser más creativas y enérgicas en la primera mitad de su ciclo, que quizá necesitan contención y apoyo, labores más tranquilas o reflexivas en la segunda mitad, y que pueden necesitar un tiempo extra de descanso durante los días de la menstruación, en los que su sensibilidad está aumentada. 
Las mujeres estamos tan condicionadas por nuestra sociedad patriarcal que también olvidamos nuestros ritmos. Nos empeñamos en ignorarlos. Frecuentemente nos enfadamos con nosotras mismas por nuestra “sensibilidad”, que vemos como algo negativo, comparándonos con nuestros compañeros masculinos. También muy a menudo aborrecemos la sangre que menstruamos y tratamos de disimularla con compresas perfumadas (que irritan la vulva y provocan alergias).
Nos decimos a nosotras mismas que somos capaces de ignorar lo que nos pasa. No queremos que se nos trate como “hembras emocionales”, ya que la emoción está denostada y maltratada en este mundo supuestamente racional, equilibrado y lógico.

En el mundo antiguo, la triple diosa era venerada en todas sus formas, se veneraba la inocencia y el poder sexual de la Doncella, la capacidad generadora y la fertilidad de la Madre, y la sabiduría y acompañamiento de la Anciana. Cada una tenía su poder específico, un poder femenino que ningún Dios podía arrebatarle. El judaísmo, el cristianismo y el islam acabaron con esos cultos, y sus facciones  más conservadoras son las que siguen estando en contra de que la mujer tome conciencia de su cuerpo. No soportan que la mujer decida sobre su sexualidad y su fertilidad, porque finalmente esta capacidad de decisión sobre el propio cuerpo, libera a la mujer, y puede dar lugar a que ella recupere su poder femenino y hable de igual a igual con el hombre.
Con estos artículos pretendo dar una visión fisiológica y psicológica de los ciclos femeninos normales. No pretendo escribir un tratado médico, ni psicológico, son más bien reflexiones personales basadas en la evidencia científica actual, de la que muchos médicos, por desgracia, no tienen idea. 
Se suele decir que existen las mentirijillas, las mentiras, las grandes mentiras y que luego están las estadísticas. Podemos maltratar a los números para que nos digan lo que queremos, y así se ha hecho durante muchos años para “crear” la “enfermedad menopáusica”. Por fortuna, los humanos no somos números, y al final la variabilidad biológica acaba derrotando a las estadísticas.
Hace unos años, el Women´s Health Study tuvo una clara prueba de esto, y os prometo que con esto terminará este primer artículo.
Sabemos que las mujeres fértiles tienen un riesgo cardiovascular menor que los varones, que durante años se ha atribuido a un efecto cardioprotector mediado por las hormonas femeninas.
Con la menopausia, el riesgo cardiovascular se iguala con el de  los varones. La industria farmacéutica vio en esto una mina. ¿Y si aportando hormonas femeninas sintéticas a las mujeres menopausias se reducía el riesgo cardiovascular? En pequeños estudios sesgados y pagados por las farmacéuticas, la hipótesis parecía  tener cierta veracidad, y así se publicitó.
Miles de mujeres menopausias en todo el mundo fueron convencidas de que lo mejor para su salud era ponerse parches o tomar hormonas orales. Unos años después se comprobó que la adición de hormonas exógenas no sólo no protegía contra eventos cardiovasculares, sino que podía provocarlos en mujeres sanas. Las mujeres menopáusicas tratadas con hormonas tenían más riesgo de eventos cardiovasculares que las menopáusicas sin tratar.

Esto  no debería haber sido sorprendente. Cualquier médico sabe, sabíamos desde  hace ya décadas, que las dosis de estrógenos que se daban a mujeres fértiles como anticonceptivos, podían provocar trombosis venosas y en algunos casos infartos en mujeres jóvenes, ¿por qué iba a ser diferente en mujeres maduras?
Pero este dato se obvió, convenientemente, y sólo cuando se observó que realmente el riesgo al tratar a mujeres menopáusicas era mayor que el beneficio, se aconsejó abandonar esta práctica. El problema es que el WHS sólo hizo estudios con cierto tratamiento hormonal oral. Parece lógico pensar que las hormonas son hormonas, y que se absorban oralmente, por parches o por anillos vaginales, su efecto cardiovascular probablemente será el mismo…. Pero todavía hay que demostrarlo, por lo que miles de mujeres menopáusicas siguen con tratamientos hormonales… Que como veremos más adelante, en muchos casos no son sólo innecesarios, sino probablemente peligrosos.

Y hasta aquí el primer artículo. Espero que os haya gustado, a lo largo de la semana iré publicando otras reflexiones y dando datos curiosos que deseo que os sirvan para elegir una manera más saludable de vivir vuestros ciclos vitales.


jueves, 19 de junio de 2014

En el día de la coronación...

Sí, aviso a los navegantes, por si no queréis seguir leyendo. SOY REPUBLICANA. Y me siento orgullosa de serlo. Y quiero expresar mi enfado por no haber podido elegir el tipo de democracia en el que vivir. Por no haber podido manifestar mi desacuerdo ante una institución obsoleta, rancia y sin ningún sentido en los tiempos que corren. Por no haber podido ni siquiera concentrarme, como debería ser mi derecho democrático, para manifestar ese desacuerdo. Ninguna institución del estado debería poder "heredarse". Ningún cargo público debería mantenerse en el poder de manera vitalicia. No, don Felipe VI "El Preparado", no le reconozco como mi rey, no le reconozco como mi jefe de estado, y hay una enorme cantidad de españoles que no lo hacen. Respeto a todos aquellos que enarbolan la bandera roja y gualda, sólo deseo que se nos respete a aquellos que ni la sentimos ni la reconocemos como nuestra. ¡Viva la República!