Douleando

"Para cambiar el mundo hay que cambiar la manera de nacer". Michel Odent

viernes, 27 de marzo de 2015

Conversando en familia....

Inspirada por unas pautas para conversar con adolescentes publicadas en Superpadres, se me ha ocurrido este artículo...
Nuestros hijos, sean niños o adolescentes necesitan muchísimo tiempo. Para conversar con un hijo de cualquier edad, para conversar con nuestro cónyuge, o con cualquier miembro de nuestra familia, considero fundamental que el otro, la otra parte de la conversación, no  se sienta juzgado, fiscalizado. Es muy frecuente que  las conversaciones, sobre todo con hijos adolescentes (pero demasiado frecuentemente con cualquier hijo, e incluso con nuestro cónyuge) se vuelvan interrogatorios, conversaciones agresivas que nos llevan a respuestas que no pasan de monosílabos... 
Pero es posible aprender a tener mejores conversaciones, no sólo con nuestros hijos, sino con cualquier miembro de la familia. Aquí van algunos trucos: 

1: Empezar la conversación desde lo que llamamos "frases yo",  y atender sobre todo a cómo os sentís y porqué os sentís así.

Ejemplo: Hoy he tenido un día terrible en el trabajo, nos han puesto un nuevo programa informático que iba fatal. Estábamos todos cabreados con el jefe… ¿A ti qué tal te fue en el instituto?

Cuando habléis con vuestros hijos (o con cualquier miembro de la familia)  prestad toda la atención en la conversación y no hagáis otra cosa a la vez. Nos hemos habituado a restar importancia a las conversaciones y hacemos miles de cosas mientras hablamos. Incluso intentamos llevar varias conversaciones a la vez (por el móvil, el ordenador, etc) . Para que una conversación, sea con nuestro hijo, sea con nuestro cónyuge, se convierta en una experiencia gratificante y profunda requiere de toda nuestra atención.

2: Prestar atención a lo que dicen e incluso más al cómo lo dicen.

Ejemplo: dices que estás bien pero yo te veo un poco triste, ¿es así?

3: Expresar interés, aprobación, preocupación sin juicios (¡¡muy importante lo de evitar los juicios!!). Resumir  lo que nos están contando para comprobar que lo estamos entendiendo bien,  y mostrar ánimo, cariño y abrir otras posibilidades que no han contemplado, es la mejor manera de mostrar que estamos en la conversación.

Ejemplo: Así que tu amiga no te ha invitado a la fiesta, y por eso estás enfadada y has dado ese portazo… ¿Podemos hacer algo para que te sientas mejor? ¿Te apetecería irnos a dar una vuelta esta tarde y me lo cuentas con tranquilidad?

4: Para continuar con un diálogo fluido es muy importante hacer preguntas y comentarios abiertos, preferiblemente desde la emoción que está sintiendo el otro en ese momento.

Ejemplo: Nuestro hijo se ha enfadado con un buen amigo, por algo que le ha hecho.
Respuesta cerrada: Mira que es tonto, no te preocupes tienes más amigos.
Respuesta abierta:  Vaya, comprendo que estés enfadado, con lo que tú valoras su amistad…

Es importante animar, especialmente a los adolescentes, a participar activamente en las conversaciones y permitir que se expresen con total libertad.
 Podemos  pensar  que sus ideas están equivocadas, pero si los censuramos o criticamos sin más, costará mucho más que se abran. Cuanto más los apoyemos más motivados se sentirán. 
A ningún padre, a ninguna madre, le gusta que su hijo beba, pero si la primera vez que viene borracho lo único que hacemos es gritar y censurar, no dejará de beber… Pero probablemente deje de contarnos lo que hace. Es importante saber cómo se ha llegado a esa situación y estar disponibles para que nos cuenten lo que han hecho y por qué lo han hecho.


Al principio aprender a tener buenas conversaciones nos puede costar un poco, pero es cuestión de práctica. Es mucho lo que podemos ganar. El recurso más poderoso que tenemos para acompañar a nuestros hijos en su crecimiento es la comunicación. Aprendamos a usarlo adecuadamente en su beneficio… ¡y en el nuestro!!

domingo, 22 de marzo de 2015

Los famosos límites...

(inspirado por La Pedagogía Blanca):

Los límites existen. No hay niños sin límites. Los niños no pueden volar, ni respirar debajo del agua (y mira que nos gustaría…). He escuchado a padres decir que siguen el “método de Carlos González”, que según ellos es dejar que los niños hagan lo que quieran siempre que quieran. 
Aunque es cierto que hay una tendencia en la crianza respetuosa que habla de que a los niños se les debe dejar autorregularse, porque ellos encontrarán sus límites,  tenemos que entender bien esto:  Los límites y la seguridad del niño son mi responsabilidad  como adulto. Soy yo quien, como madre, padre, educador, etc, le tengo que explicar dónde están los límites.
Y hay tres que siempre tenemos que poner los adultos: no te haces daño a ti mismo, no me haces daño a mí y no haces daño a los demás.

Los niños no están preparados para gestionar su agresividad. Los sentimientos  de ira, rabia, enfado, celos… son naturales y no se deben reprimir, pero jamás debemos dejar que el niño los descargue en otra persona, sobre todo en otro niño. 
¿Cómo conseguir esto? AYUDANDO al niño a expresar esos sentimientos de otra manera: Gritando juntos, pegando a un cojín, empujando la pared… Un niño necesita MOVIMIENTO, cuanto más quieto le obliguemos a estar, más se “reconcentra” la agresividad.

El último responsable de la educación de un niño es su progenitor, su padre, su madre. Somos nosotros los que tenemos que conocernos y saber dónde está NUESTRO límite… y desde ahí trabajar con los niños.
 Aparte de los límites “base” (no te haces daño, no me haces daño, no haces daño a otros), en cada familia hay límites culturales, de educación de los padres, etc. Dependiendo de la edad del niño, tendremos que decidir más o menos cosas por él:

Cuando un niño es pequeñito en el 90% de las cosas vas a decidir tú. Pero siempre hay momentos  en las que puedes permitirle decisiones autónomas. Por ejemplo, ¿quiere ir vestida de princesa a la calle? Vale, pero con el abrigo que hace frío.
A medida que pasan los años tenemos que acostumbrarnos a que los niños tomen decisiones y dejarles más autonomía.
 Ésta autonomía paulatina les “entrena” para cuando sean mayores.  Cuando yo tenía 15 años era la única de mi pandilla a la que mis padres dejaban pasar la noche fuera. Mis padres me fueron dando una autonomía paulatina y siempre han  estado muy pendientes de mi. Siempre estuvieron en el AMPA, primero en el colegio y luego en el instituto, eran ellos los que solicitaban reuniones con los tutores para ver cómo nos iba en clase, recuerdo de su parte una educación en la que me transmitieron los valores de la solidaridad, del trabajo. Recuerdo especialmente en mi adolescencia que, si le decía a mi madre que le tenía que contar algo, dejaba totalmente lo que estuviera haciendo y me escuchaba sin interrumpirme. Por supuesto que había cosas que no le gustaban de lo que yo le contaba, pero me explicaba, sin gritos, por qué no le gustaban y cuáles eran sus miedos... Y a pesar de todo, NUNCA me prohibió nada. Siempre me decía... "Sólo piensa en las consecuencias de tus actos"... Y yo lo pensaba... y había cosas que hacía, y cosas que no. 
Si nunca dejas decidir, si nunca dejas hacer, cuando tus hijos tengan 18 años no habrán tomado jamás una decisión. A los 16 o 18 prácticamente todos los adolescentes se enfrentan a situaciones como que  alguien les ofrezca  alcohol, drogas, o al momento de empezar a tener relaciones sexuales, y tendrán que decidir con quién las tienen y qué medidas de protección van a tomar.
Se va a encontrar en la situación con un amigo que está bebido y que tiene que subir en el coche. ¿Qué quieres que haga? Que se suba en el coche o que te llame a las tres de la mañana: ‘mamá, me he equivocado. Estoy con unos amigos en otro pueblo, están borrachos, ven a buscarme’. Estas situaciones ocurren, y cuando no ha habido una buena comunicación, los adolescentes no piden consejo a sus padres, piden consejo a su grupo de iguales… Y se suben al coche con el amigo borracho. Y todo por evitar la bronca.
Evidentemente, es nuestra responsabilidad como padres, madres, educadores… decir a los chicos en qué se ha equivocado, pero son errores y situaciones a las que cada uno de nosotros se enfrenta en la vida. Lo único que puedes hacer es esperar que tus hijos confíen en ti, ayudarles si han cometido un error y dejarles cometerlos… De una manera paulatina.


Ésa es la verdadera  autonomía, no comerse la papilla solos con un año y medio ni ponerse los zapatos a los dos. Es curioso, parece que cuando los niños son más pequeños, es cuando más esfuerzos vamos a hacer para que sean “autónomos”,  vamos a separarlos de mamá, vamos a obligarles a dormir solitos, vamos a ponerles normas (que evidentemente con dos años ni entienden ni pueden entender) , vamos a obligarles a hacer muchísimas cosas que les cuestan… pero de repente, cuando  ya sean adolescentes,  no les vamos a dejar hacer absolutamente nada por el miedo a que “les pase algo”.
 En el siguiente artículo os  hablaré de cómo conversar con nuestros hijos adolescentes (de algún modo lo que voy a contar tiene que ver con el respeto, la escucha activa y la comunicación emocional… así que sirve para comunicarnos entre nosotros, sea con nuestros hijos, con nuestros amigos, o con nuestras parejas)

miércoles, 18 de marzo de 2015

Nueva lista de alimentos aptos para celíacos

Ha salido ya la nueva lista de la FACE (Federación de Asociaciones de Celíacos de España). La buena noticia es que cada vez hay más alimentos aptos para celíacos...

http://www.celiacos.org/publicaciones/lista-de-alimentos-aptos-para-celiacos.html

... la mala, que todavía siguen siendo a veces hasta tres veces más caros que los alimentos para no celíacos... Así que me uno a la petición de Change.org para pedir que se subvencionen los alimentos sin gluten. Como pone en la petición, para los celíacos, la dieta es su medicina, no tiene sentido que se financien medicinas para otras enfermedades y que no se facilite la adquisición de productos sin gluten para los celíacos... Os dejo el enlace para firmar:

https://www.change.org/p/gobierno-de-espa%C3%B1a-facilite-la-compra-de-alimentos-sin-gluten-para-cel%C3%ADacos

¡Un abrazo y feliz día del padre!!

domingo, 15 de marzo de 2015

Deberes...

No soy maestra ni pedagoga... pero el sentido común me dice que un niño de 5 años que ya se pasa 8 horas en el cole, no necesita pasarse otra hora mas al día haciendo deberes. Tengo muchos amigos maestros y pedagogos. Ninguno de ellos manda deberes a sus alumnos, me dicen que no tiene sentido, que no mejoran los resultados académicos, que estresan a los niños y que no les dan tiempo para jugar, que es lo que tienen que hacer cuando salen del colegio. De hecho tanto en Francia como en Finlandia los deberes están prohibidos en la educación primaria, considerando que los niños necesitan tiempo para jugar... e incluso para aburrirse. Parece evidente que los deberes no mejoran el rendimiento, ya que Finlandia es el país que mejores "notas" saca cuando se evalúan los conocimientos de los alumnos.  Pero por desgracia ni todos los profesores ni todos los padres piensan que los niños necesitan ese tiempo para desarrollar otras actividades. Por desgracia muchos niños de 5 y 6 años pasan dos horas al día o más haciendo deberes. Por eso, quiero unirme a la petición de Change.org para solicitar la racionalización de los deberes (yo pediría la supresión de los deberes por ley, como en Francia,  pero ya una racionalización para bajar la cantidad me parecería algo estupendo). ¡Un abrazo!
Firma la petición: https://www.change.org/p/al-ministro-de-educaci%C3%B3n-espa%C3%B1ol-jos%C3%A9-ignacio-wert-por-la-racionalizaci%C3%B3n-de-los-deberes-en-el-sistema-educativo-espa%C3%B1ol

Para reflexionar os paso algunos enlaces que hablan de esta problemática:
http://www.calamar2.com/2014/05/21/la-sobrecarga-de-deberes-ahoga-a-los-alumnos-de-primaria/

http://www.eldiario.es/sociedad/Deberes_0_260024894.html

http://www.abc.es/familia-educacion/20141213/abci-deberes-navidad-201412121325.html

miércoles, 4 de marzo de 2015

Un sueño para el 8 de Marzo...

He tenido un sueño. Un sueño precioso.
He soñado que, en todos los países del mundo, incluso en el mío, se respetaban las decisiones de las mujeres sobre sus cuerpos. He soñado que los sanitarios respetábamos y acompañábamos a las mujeres que tomaban decisiones sobre su salud y su cuerpo, y que en ningún momento coaccionábamos o discriminábamos a la mujer, decidiera lo que decidiera, en su embarazo, en su parto, en su menopausia.
He soñado que, en todos los países del mundo, incluso en el mío, cualquier mujer podía pedir y recibir información sobre sexualidad y reproducción, cualquier mujer tenía acceso a los servicios de salud relacionados con ellas, y cualquier mujer tenía un acceso libre a los métodos anticonceptivos.
He soñado que, en todos los países del mundo, incluso en el mío, la mujer podía decidir si quería tener hijos, cuándo quería tenerlos, y cuántos quería tener... y que los sanitarios acompañábamos y apoyábamos estas decisiones.
He soñado que, en todos los países del mundo, incluso en el mío, todas las mujeres podían elegir a su pareja, podían elegir si querían casarse, y cuándo. (¿Os soprende? ¿Pensáis que en este país todas esas cosas pueden elegirse? ¿En todos los grupos étnicos? ¿De verdad pensáis que todas las mujeres españolas pueden decidir con quién casarse??? Pues yo recuerdo que en mi propia familia se prohibió a una de mis primas salir por ahí con un chico porque era judío... casi seguro que si lo pensáis, encontráis ejemplos similares en las vuestras).
He soñado que, en todos los países del mundo, incluso en el mío, todas las mujeres podían decidir qué tipo de familia formar... y que a las parejas de lesbianas dejaban de llamarlas "bolleras", y que tanto a las parejas de lesbianas, como a las mujeres solas que decidían tener un hijo se las apoyaba desde las instituciones, sí, incluso desde las instituciones sanitarias, permitiendo su acceso a los programas de reproducción asistida en igualdad de condiciones que las parejas heterosexuales...
He soñado que, en todos los países del mundo, incluso en el mío, todas las mujeres podían vivir sin sufrir discriminaciones, ni coacciones, ni violencia. He soñado que se terminaban las violaciones y otras formas de violencia sexual. He soñado que desaparecía la mutilación genital femenina. He soñado que desaparecía el embarazo forzado y que en todos los países del mundo primaba la decisión de la mujer sobre su cuerpo en los primeros meses de embarazo. He soñado que desaparecía el aborto forzado (por cuestiones de honor o por cuestiones económicas). He soñado que desaparecía la esterilización forzada (impuesta por el estado en India o China). He soñado que desaparecía el matrimonio forzado.

En fin, he soñado que, en todos los países del mundo, incluso en el mío, el día de la Mujer se convertía en el primer día en el que se respetaban los Derechos Sexuales y Reproductivos. Brindo porque, algún día, deje de ser un sueño. ¡A la lucha, mujeres, y hombres que nos amáis tal y como somos!!
Para saber más, os invito a visitar la campaña de Amnistía Internacional, Mi cuerpo, mis derechos: https://www.es.amnesty.org/micuerpomisderechos/la-campana/

domingo, 22 de febrero de 2015

Por qué es importante hablar con respeto a los niños

Hace poco leí en Bebés y más una interesantísima entrevista con la Bióloga Irene García Perulero Nunca me han gustado los gritos. Sé que vivo en un país en el que se grita mucho y a menudo, y en mis viajes por el mundo he constatado que, si quiero encontrar un grupo de españoles, me basta con aguzar el oído. Pero los gritos a los niños, los gritos para que hagan o dejen de hacer algo, puede producir daños psicológicos y en esta entrevista he podido ver que también un daño biológico inmediato. Como dicen en el artículo, es importante pensar las razones por las que gritamos a los niños sin querer hacerlo y las razones que creo compartimos para desear dejar de gritarles. 
Cuando gritamos a los niños, a menudo nos justificamos diciendo que a nosotros nos gritaban y "no han salido tan mal". Pero, ¿de verdad estamos bien?
 El ser humano es resiliente y sobrevive a las peores tragedias, a los peores maltratos. El ser humanos es capaz de sacar belleza hasta del duelo, del dolor... Pero creo que no deberíamos conformarnos con repetir pautas de crianza que perpetúan la violencia y la falta de respeto. Para mí, el respeto al otro, es la base de la convivencia, y no puede ser un respeto unidireccional (del niño al adulto), sino que tiene que ser bidireccional, el niño aprenderá a respetarnos si nosotros le respetamos primero a él/ella.
Hoy comparto con vosotros la conversación publicada en Bebés y Más, con Irene García Perulero, bióloga, investigadora en bioquímica, madre, escritora y conferenciante.
¿Cuáles son los mecanismos físicos del estrés y el miedo que desencadena en un niño que le griten sus padres?
El grito es una señal de alarma o una señal de enfado. Cuando gritamos no sólo gritamos palabras sino que acompañamos el grito de un lenguaje no verbal. En principio ambos tipos de gritos pueden producir la misma respuesta, que es la activación de las típicas señales de alarma.
¿Cuáles son esas respuestas fisiológicas a la alarma?
Se secreta adrenalina, el corazón late más rápido. Esto podría pasar por ejemplo cuando tu niño va a meter los dedos en el enchufe y lo único que te sale es gritarle que no. La respuesta más probable es que el niño se quede paralizado.
Cuando el grito es de enfado es parte de una comunicación cuando menos agresiva. Al grito le acompañan palabras que muestran ira y gestos normalmente amenazantes.
¿Cómo es la reaccion del niño ante la amenaza?
Ante una situación así el niño puede reaccionar de dos formas típicas, dependiendo de su edad, de su carácter y de otras circunstancias personales o puntuales. La respuesta típica a una amenaza es el ataque o la huida.
En niños mayores o adolescentes puede llegar a darse un enfrentamiento. En niños más pequeños al ser más vulnerables la respuesta más típica será la huida, que se refleja por ejemplo en que se encogen sobre sí mismos, ponen las manos en posición de defensa, etc, ya que un niño muy pequeño no puede irse.
¿Y cuando son habituales?
Si los gritos son reiterativos y continuados se produce un aumento en los niveles de cortisol, ya que se produce una situación de estrés crónico. A largo plazo se puede producir indefensión.
¿Qué efectos a medio y largo plazo tiene esto en la salud física recibir gritos y sentirse amenazado de manera habitual o bastante habitual?
El cortisol, la hormona del estrés, está implicada en muchos mecanismos fisiológicos, desde el control del sistema inmune o del metabolismo de los azúcares hasta la estructura del hipocampo. Así pues sus efectos pueden ser muy variados.
Se sabe que el estrés crónico producido por ejemplo por relaciones abusivas en el cole puede aumentar el riesgo de enfermedades inflamatorias crónicas en la edad adulta. El cortisol se usa como indicador de estrés crónico y el estrés crónico se ha relacionado incluso con una menor esperanza de vida, ya que está relacionado con una menor longitud de los telómeros de los cromosomas.
¿La biología podría ayudar a los padres que no saben contenerse?
Hacernos conscientes de los mecanismos biológicos que se disparan cuando gritamos a nuestros hijos ayuda mucho a no ignorar las consecuencias de nuestros actos.
¿Qué podemos hacer?
Obviamente reducir el estrés en los propios padres mejora mucho la relación con los hijos. Los gritos pueden deberse a una acumulación de estrés en los progenitores, ser padre es duro, pero esto no tiene tanto que ver con la biología como con las circunstancias personales y sociales.
Aparte de reduciendo el estrés en los propios padres el resto es más una labor de crecimiento personal y compromiso con nuestros propios hijos. Y también con nosotros, mejorar la comunicación con nuestros hijos reduce a su vez nuestro propio estrés. Todos estos mecanismos suelen ser de feedback positivo.


miércoles, 18 de febrero de 2015

De nuevo, contra prejuicios, evidencia... Hoy es algo personal...

Yo, como doula, quiero responder al "Informe doulas" que publica el colegio de enfermería, entre otras cosas porque aparezco en él sin que nadie me haya preguntado ni se haya puesto en contacto conmigo, cosa que me molesta bastante. 
Pero como profesional sanitario, mi obligación es responder desde la medicina basada en la evidencia, y así es como voy a hacerlo:

La doula no es un profesional sanitario ni pretende serlo. Existe regulación europea sobre las doulas y sus competencias. De hecho existe una red mundial de doulas que vela por la regulación de la formación y por que las doulas respetemos un código deontológico.
 Para consultar la web de la Red europea de doulas: http://www.european-doula-network.org/doula/about-us/who-are-we.php
Para consultar el código deontológico europeo: http://www.european-doula-network.org/media/pdf/Ethikcode_Standards_DiA.pdf.
El hecho es que las asociaciones de doulas españolas también tenemos un código deontológico que se puede consultar fácilmente en distintas páginas web: http://amamaconxa.blogspot.com.es/p/decalogo-para-doulas.html

Curiosamente en el informe nadie menciona dicho decálogo… Veamos qué pone en su segundo punto:
2- No somos personal médico ni sanitario , por ello no damos consejos médicos ni interferimos ni competimos con los profesionales de la salud. Nuestro objetivo es lograr una relación positiva, de colaboración y de respeto mutuo, y en ocasiones ser un puente de comunicación, si así se nos pide,  entre la mujer/pareja y el personal médico (recordando los deseos expresados por la mujer/pareja durante el parto, buscando un lenguaje común…).
No apoyamos el parto sin asistencia médica.

Cualquier persona que no cumpla este punto, no se puede denominar doula, y efectivamente debería ser denunciada por mala praxis y por intrusismo.
El caso es que en EEUU y en muchos países europeos las doulas están incluidas en la atención institucional al parto normal. En todos estos países se han realizado y publicado estudios en los que claramente se ve el beneficio que es para la mujer el hecho de estar acompañada por otra mujer, aunque no tenga conocimientos sanitarios (para eso, entendemos, están las matronas, que son los profesionales sanitarios que atienden a la mujer de parto. Las doulas no atendemos, acompañamos a la mujer de parto y le damos un soporte emocional continuo y eficaz).

En Inglaterra hay páginas específicas para profesionales sanitarios en las que están colgados los estudios que demuestran cómo el acompañamiento de una doula reduce, por ejemplo, las tasas de instrumentalización del parto y las tasas de cesáreas:

En Suiza la asociación de doulas existe desde el 2006 y la mayoría de las mujeres suizas paren acompañadas por una doula: http://www.doula.ch/de/home

Si buscamos evidencia (que es lo que deberíamos hacer los profesionales sanitarios),podemos encontrar estudios sobre los beneficios de ser acompañada por una doula, desde Suecia hasta China, pero creo que voy a copiar directamente el enlace a la revisión Cochrane que apunta mi admirada Ibone Olza en su blog… Bueno, voy a copiar un párrafo entero (Ibone, sé que me autorizas) :

La necesidad de apoyo emocional continuado durante el parto es algo universal. La propia Cochrane recoge la evidencia científica al respecto y señala que la tarea de las doulas al ofrecer ese apoyo emocional continuado produce enormes beneficios sin que se haya demostrado ningún efecto adverso. De hecho la conclusión del informe de la Cochrane (2013) es: “el apoyo continuo en el parto por parte de una persona que está ahí solo para dar ese apoyo, que no pertenece al entorno familiar o social de la mujer, que tiene experiencia en ofrecer apoyo y una formación modesta o mínima, parece ser lo más beneficioso“, por lo que recomiendan que “todas las mujeres se beneficien de ese tipo de apoyo“(1).
Por si le interesa, le cuento que DONA, la asociación de Doulas norteamericana fue fundada entre otros por dos célebres neonatólogos (si, ¡médicos pediatras!), los doctores Marshall Klaus (el mismo que descubrió el surfactante pulmonar) y John Kennell. Desde luego que no lo hicieron con ánimo de promover ninguna secta canibalista ni nada parecido, sino desde la evidencia científica que ellos mismos aportaron al comprobar como el apoyo de las doulas mejoraba notablemente el resultado del parto (2 y 3).”

 Ninguno de los expertos que ha elaborado el informe ha contactado con ninguna formación de doulas en España, al menos abiertamente.  Los precios y la formación que se ofrecen en los cursos de doula están a disposición de todo el mundo. Quizá si hubieran observado detenidamente se habrían dado cuenta de  que los formadores y formadoras de los distintos cursos (al menos de los cursos avalados tanto por la Red Circular de doulas como por la Red Mundial de doulas), son profesionales sanitarios (matronas, ginecólogos, médicos de familia…). Lo que una doula cobra por parto y acompañamiento también está a disposición de todo el mundo en internet, y la mayoría no llega a esos supuestos 1.200 euros que declara el informe. El que sea un negocio lucrativo o no… Bueno, lo cierto es que las matronas podrían ofrecerse por internet para acompañar partos, y la mayoría no lo hacen. Quizá no es tan lucrativo como lo quieren hacer parecer.

En cuanto a los “ritos sectarios” publicados en todos los periódicos: 
La placentofagia es común en todas las especies mamíferas, incluso entre los herbívoros, probablemente es un comportamiento adaptativo, tanto para recuperar el hierro y los minerales perdidos durante el parto, como en el caso de los herbívoros para evitar que el olor delate el parto a los predadores. El comerse o no la placenta debería ser una elección de la madre, en la que las doulas no nos metemos.
Como sanitaria, sólo puedo decir que una mujer sana que ha tenido un control normal del embarazo tiene una placenta sana, y que probablemente sea inocuo que se la coma. Honestamente, tengo todos los días consultas de madres que no consiguen que sus hijos de un año coman verdura… ¿En serio alguien se cree que se puede “obligar” a una mujer adulta a comerse una placenta???.

En el informe se habla del famoso “Nacimiento Lotus”, el mantener al bebé y a la placenta unidos por el cordón hasta que el cordón se cae. Aunque así lo hacen parecer, el “Nacimiento Lotus” no es algo que recomendemos las doulas, ni siquiera algo que aconsejemos. Popularizado por Sarah Buckley (que no es doula, sino médico), si alguien tiene curiosidad puede leer su artículo en Crianza Natural: https://www.crianzanatural.com/art/art139.html
Por supuesto, si nos preguntan sobre el “Nacimiento Lotus”, las doulas derivamos al profesional sanitario que atiende el parto, ya que entendemos que es su misión explicar a la mujer los pros y los contras de dicha práctica. En el caso de que la acepte, es misión también del profesional vigilar el posible riesgo de infección.

Una de las pegas que pone Gloria Boal, una de las autoras del informe es que las doulas :  "no tienen capacidad para detectar una presión arterial anormalmente alta, ni una placenta previa, ni una inversión uterina", entre otras complicaciones asociadas al parto. Por supuesto que no, ni necesitamos tener dicha capacidad, ya que, como hemos dicho antes, ni atendemos partos, ni apoyamos el parto sin asistencia médica.

También se nos acusa de “aconsejar a las mujeres que no se hagan revisiones ginecológicas” Curiosamente, para justificar dicha afirmación, citan el artículo “No te bajes las bragas”, publicado en El Parto es Nuestro. http://www.elpartoesnuestro.es/blog/2010/06/19/no-os-bajeis-las-bragas
 Cualquiera que lea el artículo puede ver que lo firma Inma Marcos, MATRONA.

Como “doula caníbal” denunciada en el dichoso informe, reclamo mi derecho a la presunción de inocencia (no creo haber obligado a ninguna mujer a comerse su placenta ni a tener un nacimiento lotus…¡¡ pero si alguna os habéis sentido obligadas, por favor, decídmelo!!!), y animo al Consejo de Enfermería a retirar un informe tan lleno de inexactitudes, falacias y medias verdades que simplemente nunca debería haber sido publicado.